lunes, 24 de julio de 2017

{Crítica de cine} La Ola, de Dennis Gansel.

Dirección: Dennis Gansel
Guion: Dennis Gansel, Peter Thorward
110 minutos
Alemania
Drama
❤❤❤❤

Sinopsis



En Alemania, durante la semana de proyectos, al profesor de instituto Rainer Wenger se le ocurre hacer un experimento para explicar a sus alumnos el funcionamiento de un régimen totalitario. En apenas unos días, lo que parecía una prueba inócua, basada en la disciplina y el sentimiento de comunidad, va derivando hacia una situación sobre la que el profesor pierde todo control.

















¡Hola, cazadores! 

Sé que cada vez cuelgo menos cosas y me paso menos por vuestros blogs, pero este verano apenas tengo tiempo de nada, y tengo que quitarle tiempo al mundo virtual. También estoy pasando por una pequeña crisis lectora que, encima, el libro que tengo entre manos no me está ayudando a superar para nada. Pero en fin... he querido sacar tiempo (aunque sea de madrugada) para traeros una crítica de cine, ya que hacía un montón que no os traía ninguna. 


La película de la que os voy a hablar hoy es La Ola, de Dennis Gansel, film en el que  conoceremos a Rainer, un peculiar profesor de ciencias políticas que decide dar una nueva perspectiva al proyecto escolar que le encasquetan casi a la fuerza, a raíz de la semana de proyectos del instituto. Sabe que el tema de la autocracia no es nada atractivo, ni para él ni para sus alumnos, así que intenta dar a la clase un giro de ciento ochenta grados, y en menos de una semana convierte a los chicos en un pequeño ejemplo de una sociedad llevada por los totalitarismos. En apenas seis días, sus alumnos pasan de ser unos chicos separados por sus diferencias, sus ideales y sus orígenes, a una facción unida por un mismo mensaje, uniforme y saludo. Y una misma denominación, que para ellos lo significará todo: La Ola. 

La verdad es que, la primera vez que vi esta película, me sorprendió muchísimo, tanto por la historia que nos cuenta como por el sitio dónde está contada. Y me explico: la trama, que nos habla de dictadura, totalitarismo y fascismo, está ambientada en Alemania, un país que todavía parece cargar con los errores de su pasado, como si el mundo no pudiera perdonárselos. Un país en el que, después de todo lo vivido y sufrido, parece imposible que un movimiento parecido al de los nazis pueda resurgir con la misma fuerza de antaño. Pues bien, esta película desmonta esa esperanza por completo, demostrando lo terriblemente fácil que resultaría que los totalitarismos volvieran a resurgir, ya sea en Alemania  o en cualquier otro lugar, pero que la película esté ambientada en Alemania para mí tiene un mensaje muy significativo, dando a entender que ningún lugar está a salvo, por mucho que intentemos convencernos a nosotros mismos de lo contrario. 


De hecho, resulta curioso cuando al principio de la película, en el momento en que Rainer presenta el proyecto a tratar y pregunta a sus alumnos si se les ocurre algún ejemplo de dictadura, todos agachan la cabeza, negándose a contestar lo evidente. Y cuando Rainer insiste y al final uno de los chicos pone de ejemplo al III Reich, todos se apresuran a contestar que eso es imposible que vuelva a pasar allí, lo cual da qué pensar al profesor, que intenta desmontar eso hasta un punto sin retorno. Y lo que empieza siendo un simple proyecto, un sencillo experimento social, se terminará convirtiendo en una auténtica pesadilla. 



Rainer comienza poco a poco. Primero pone a sus alumnos pequeños ejercicios, con los que intenta cargar su propia figura de autoridad; así, obliga a los chicos a llamarle señor Wenger, a levantarse cuando les da el turno de palabra o a relacionarse más entre sí. Ya entonces se empiezan a escuchar las primeras voces discrepantes, aunque la mayor parte de los alumnos se sienten entusiasmados ante la mecánica con la que empieza a funcionar la clase.

Día tras día, Rainer impone sus normas a conveniencia: un mismo uniforme para todos, un saludo para el grupo o un nombre para denominarse a sí mismos. Me resultó apasionante ver cómo las normas de Rainer afectan a cada uno de los alumnos según su personalidad: la mayoría se sienten cómodos con ellas, ya que hacen nacer un sentimiento de unidad en el grupo, un mismo espíritu, entrelazando sus vidas de un modo que ninguno de ellos habría imaginado. Sin embargo, no todos están de acuerdo: es el caso de Karo, una chica de fuerte personalidad, que si bien al principio sí que ve las normas de Rainer interesantes y hasta útiles, al cabo de unos días, en los que se resiste al uniforme y a las actividades de grupo, empieza a ver cómo sus compañeros, amigos y su propio novio la dan de lado. Hasta Rainer, cada vez más entusiasmado con el proyecto, comienza a ignorar a los alumnos "rebeldes". Y todo se les terminará por ir de las manos. 

Si os gustan las películas con dosis de política o sociología, os recomiendo verla porque la verdad es que es una historia interesante, entretenida y con muchos detalles curiosos, si bien es verdad que en ocasiones se hace algo lenta. Aunque para mí la trama compensa lo suficiente esa falta de ritmo. 

En definitiva, La Ola es una película llena de significados, en la que vemos cómo hasta el más ingenuo grupo puede convertirse en un arma destructiva y arrolladora sin que sus individuos se den cuenta siquiera. Una película que nos recuerda que el pasado puede resurgir en cualquier momento y con demasiada facilidad. 


❤❤❤❤/5

···Muy recomendable···


¿Y vosotros la habéis visto?
¿Os llama la atención?
¡Un abrazote, cazadores!


viernes, 21 de julio de 2017

Iniciativa Autores Indies II

¡Hola, cazadores!

Me paso rauda por aquí para dejaros una iniciativa que me ha parecido muy interesante y a la que me he apuntado sin dudarlo, y que consiste en colaborar con esas pequeñas grandes obras de los autores independientes. Está organizado por EnaraChans, del blog literario Palabras que no debieron ser leídas, a raíz del Concurso Indie de Amazon, actualmente vigente.



¿De qué va?

Os pongo en materia. 

En caso de que seas autor autopublicado o coeditado por una editorial no tradicional, deberás rellenar este formulario con datos sobre tu novela (título, número de páginas, si tenéis alguna reseña en diversos blogs...) Después, con toda esa información, se realizará una ficha para enviarla a los blogueros apuntados a la iniciativa, amén de que a ti se te informará de que tu ficha ya está en movimiento. Si tu libro es escogido por un bloguero, la colaboración irá desde una simple reseña de la novela, hasta entrevistas, sorteos, etc... 

Si eres bloguero/a recibirás todas las fichas en tu mail para que puedas elegir a conveniencia, siendo completamente libre de elegir la que más te guste o llame la atención. Puedes elegir una, dos o las que te plazcan, y ni siquiera tiene que ser para una reseña: puedes hacer simplemente una entrevista al autor o un sorteo del libro en tu blog, ¡o cualquier propuesta promocional que se te ocurra!. ¡Lo importante es colaborar y ayudar a estos emprendedores en la medida de lo posible! 

¿Te apuntas?

Si eres autor, ¡corre a rellenar el formulario cuyo enlace te he dejado más arriba! Si eres bloguero, no tienes más que ponerte en contacto con Enara a través de este correo: enaramaria@gmail.com, sin olvidarte de poner tu nombre completo, el enlace a tu blog y el mail de contacto, y colocar el banner de la iniciativa en tu blog, ¡y ya está! ¡Así de sencillo!

Me ha parecido una idea maravillosa, que puede ayudar mucho tanto a autores como a blogueros, ¡estoy deseando comenzar! 

martes, 11 de julio de 2017

{Reseña} Máscaras, de Amy Harmon.

304 páginas
Oz Editorial
Autoconclusivo
Romántica / Juvenil
❤❤❤❤❤



Sinopsis



El joven Ambrose Young lo tiene todo: éxito, popularidad, inteligencia y belleza. Es demasiado perfecto para alguien como Fern Taylor, una chica tímida y soñadora, y ella lo sabe. Pero las cosas pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
El chico y sus cuatro amigos se marchan a la guerra de Irak para servir a su país tras los atentados del 11S. Solo Ambrose regresa vivo, pero totalmente desfigurado y con el alma profundamente herida. ¿Seguirá amándolo Fern ahora que Ambrose ha perdido su belleza? ¿Podrá sanar sus heridas y devolverle la confianza y la seguridad que tanto necesita?
















¡Hola, cazadores!

¿Qué tal estáis pasando este mes de julio? Yo parece que cada vez tengo menos tiempo para leer entre unas cosas y otras, peeeero... en cuanto vi cierta preciosidad en las estanterías de cierta librería ultra famosa (ejeeeemcasadellibrosoislosmejoresejeeeeem) me la tuve que llevar a casa sin dilación. Y aunque tengo muy poco tiempo para el ocio, necesité sacarlo a la fuerza para poder devorar el libro que hoy os traigo reseñado. Ya le había echado el ojo cuando Oz Editorial sacó la novela allá por febrero, pero hasta este mes no había tenido la suerte de encontrarlo. 

Os hablo de Máscaras, de Amy Harmon, y ya de entrada os digo que se ha convertido en una de mis mejores lecturas del año. Es una historia que, mientras te destroza un poquito el corazón, te transmite un mensaje de superación emocionante y precioso, de esos que se te quedan grabados a fuego para jamás ser olvidados. Una novela cuyos personajes, auténticos y maravillosos, se convierten en unos compañeros de viaje a los que logras sentir de una forma tan cercana que hasta llegan a rozar la realidad. Con este libro me he emocionado hasta las lágrimas para, a continuación, romper a reír sin poder evitarlo, y es que esta historia es lo que tiene: va creando contrastes tan reales como la vida misma. 

Máscaras nos cuenta la historia de Ambrose Young, un joven que lo tiene todo: es guapo, inteligente, popular y un deportista nato. Hasta el nombre es como apoteósico total. Allá dónde va hace estragos, ya sea por su imponente aspecto o por su especial habilidad para la lucha libre, en la que es todo un campeón del que su pueblo, Hannah Lake, se siente orgulloso. Pero como todo chico popular que se precie, Ambrose no ve más allá de su círculo de amigos más íntimo, y Fern Taylor no puede estar más lejos de ese círculo. Bajita, pequeña y pelirroja, pasa desapercibida entre los pasillos del instituto, que recorre con la única compañía de Bailey Sheen, su irónico y motorizado primo. La chica es tan invisible que sabe lo imposible que resulta amar a alguien tan perfecto e inalcanzable como Ambrose Young, pero aun así lo hace, y no solo por su cara bonita, sino porque sospecha que detrás de esa apariencia perfecta, puede esconderse un alma aún más hermosa. Todo cambiará con los atentados del 11-S, un día en el que el mundo de Ambrose dará un vuelco, instándole a alistarse en un ejército que le llevará lejos de Hannah Lake, lejos del instituto, lejos de la lucha que tanto ama, cambiando su vida para siempre. 

Lo primero que debo resaltar de este libro es, como no podía ser de otra manera, la pluma de la autora, que es ágil y sencilla, y aun así profunda. No se pierde en descripciones o en complicadas florituras poéticas: va directa al grano, consiguiendo contar en pocas palabras todo un mundo de imágenes y sensaciones. Me ha gustado muchísimo, y desde luego que, tras esta obra, pienso seguir el recorrido de esta magnífica escritora (creo que Oz Editorial piensa lo mismo y va a sacar nuevo libro en español de Amy Harmon en septiembre, Siempre Blue, así que AVISO PARA NAVEGANTES). 

En cuanto a la trama, es increíblemente adictiva. Aparentemente es una historia súper sencillita, pero está tan bien narrada y sus personajes son tan únicos, que es imposible no enamorarse de esta novela, en la que se maneja la tercera persona con gran soltura. La narración alterna pasado y presente, mezclando el mundo de Ambrose y Fern en la actualidad con flashbacks de la vida de ambos y de las personas que los rodean. Los diálogos son fluidos y naturales, una auténtica delicia, y quizás una de las cosas que más me ha gustado es que cada personaje habla a su manera, de un modo distintivo, una característica más de ellos mismos, lo cual da mucho realismo a la historia. 

"—A veces pasa, Bailey. Hay momentos en los que piensas que no puedes soportarlo más. Pero entonces te das cuenta de que sí puedes. Tú puedes. Eres un tío duro. Vas a tomar aire, vas a aguantar un poco más, y finalmente, recobrarás las fuerzas —dijo Fern. Sonreía, insegura, y sus ojos llenos de lágrimas contradecían las palabras de ánimo.
Bailey asintió y le dio la razón, con los ojos llenos de lágrimas también.
—Pero a veces también tienes que admitir que es una mierda, Fern.

Respecto a los personajes, tenemos a Ambrose, que al principio de todo no pasa de típico tío bueno atormentado que trae de cabeza a todas. Es perfecto, es inalcanzable, y por eso mismo al empezar a leer lo miré con cierto escepticismo, ya que ese tipo de personajes me repelen un poquito. Pero según iba pasando las páginas, me sorprendí descubriendo algo más bajo la capa de perfección de Ambrose, una grieta, unos pensamientos que nada tienen que ver con su apariencia de semidios. 

Como bien dice la sinopsis (así que no es spoiler, eeeh), Ambrose, tocado por lo sucedido en los atentados del 11 de septiembre, decide alistarse en el ejército llevado por el patriotismo y demás americanadas, y arrastra a sus cuatro mejores amigos con él hasta Irak. Para hacer el cuento corto, los cinco estallan por los aires, pero solo Ambrose sale vivo para contarlo, aunque no entero: su rostro queda horriblemente desfigurado, y aun así, lo peor son las heridas que desgarran su alma, cargadas de culpabilidad y resentimiento. 

Sabiendo esto, porque como ya digo lo adelanta la sinopsis, al principio leía, y como Ambrose, así como sus amigos, Grant, Beans, Jesse y Paulie —el bueno de Paulie—, me iban gustando más y mas, quería dejar de leer, pero al mismo tiempo no podía, por lo que a mitad de la novela me encontraba llena de tantas contradicciones, que cuando llegó el momento ni siquiera supe reaccionar, a pesar de que ese instante sea impactante a más no poder. 

Pero como os decía, Ambrose vuelve a Hannah Lake hecho un cromo, y avergonzado, se intenta ocultar de todos rechazando su vida anterior y tachándose a sí mismo de monstruo. En lo que no ha caído es que cierta pelirroja muy chiquitita no le pondrá las cosas tan fáciles como esperaba. Fern no solo no ha olvidado a Ambrose, sino que le sigue queriendo incluso años después de haber acabado el instituto. Y por mucho que el aspecto del chico no tenga nada que ver con el campeón que todos recuerdan, por mucho que el rostro de Ambrose haya quedado marcado por las cicatrices y la metralla, Fern sigue siendo capaz de ver más allá de su físico, como ya hiciera con su belleza en el instituto. 

Como ya habréis podido imaginar, Fern me ha encantado: es una chica muy dulce y tierna, que se preocupa por los demás incluso omitiendo su propio bienestar, pero también sabe ser alocada, sincera y, sobre todo, diferente a cualquier protagonista femenina sobre la que he leído hasta ahora. Me ha parecido un personaje muy natural y entrañable, que además esconde un par de secretos la mar de divertidos y contradictorios. 

"—Eres una chica muy rara, Fern Taylor —dijo Ambrose con suavidad—. He visto los libros que lees. Esos que tienen en portada a chicas con las tetas casi al aire y chicos con la camiseta rota. Lees novelas románticas indecentes y citas las escrituras. Creo que no te entiendo del todo.—La Biblia me reconforta y la novelas románticas me dan esperanza.—¿Ah, sí? ¿Esperanza?—Esperanza de que en un futuro cercano haré mucho más con Ambrose Young que citar la Biblia. "

Pero si hay un personaje que me ha conquistado por completo ese ha sido Bailey. Bailey es el primo de Fern y está condenado a permanecer postrado en una silla de ruedas por razones que no voy a adelantar en esta reseña. Al principio, su actitud cínica ante la vida me pareció un poco manida; ya sabéis, típico tullido que se refugia de la mirada del mundo tras una capa de cinismo e ironía, rollo Tyrion Lannister. Pero poco a poco, Bailey va marcando distancia con los tópicos, convirtiéndose en todo un descubrimiento. 

—A mí ya no me queda nada de orgullo, Ambrose —dijo Bailey—, nada. Pero era mi orgullo o mi vida. Tuve que elegir, y tú tienes que hacer lo mismo. Puedes elegir el orgullo y quedarte aquí hasta que seas viejo y gordo y no le importes a nadie, o puedes convertir el orgullo en humildad y recuperar tu vida.

Sus diálogos son únicos, desvelándonos a través de ellos un mensaje de superación y de amor por la vida que han conseguido emocionarme, llevándome al borde de las lágrimas o haciéndome reír de alegría, sacándome sonrisas ante su modo de ver la realidad. Bailey es puro amor por la vida, y aunque cada día tenga que mirar a la muerte a la cara, sabe ver lo mejor de todo incluso en los momentos más oscuros. Me he enamorado de él por completo. Ha sido uno de esos personajes que marcan y que se hacen un pequeño hueco en tu corazón para no abandonarte nunca más. 

Mención especial merece el capítulo en el que se hace referencia a los atentados del 11 de septiembre y la caída de las Torres Gemelas. La autora lo narra con tal realismo y crudeza, que por un momento me pareció estar reviviendo ese momento otra vez. Yo era pequeña cuando cayeron las Torres, no tenía más de nueve años, pero recuerdo que aquel día mi familia no se separó del televisor. Recuerdo lo asustados que estaban mis padres y el momento en que las Torres cayeron. Es uno de esos momentos históricos en los que todo el mundo recuerda dónde estaba o qué hacía al ver el comienzo de lo que puede llegar a ser algo horrible. Y en este libro ese momento, el horror de los personajes al comprobar cómo los aviones se estrellan contra las Torres, es tan crudo, que durante todo ese capítulo tuve la piel de gallina y los pelos de punta. 

Dicho eso, y volviendo al libro, debo comentar dos aspectos de la novela que me han chirriado un poco, y aunque no la hayan estropeado, sí que creo importante remarcarlos. El primero es que hay ciertos sucesos un poco previsibles, que en mi opinión habría estado bien que la autora los hubiera sabido llevar de mejor manera. Y el segundo es que el final es demasiado happy para mi gusto, lo que contrasta, y mucho, con el carácter dramático de casi toda la novela. Ya digo que son detalles que no estropean la historia, pero sí es verdad que chirrían un pelín. 

Sin embargo, y en definitiva, el libro es de diez. Es una novela absolutamente maravillosa y fascinante, desgarradora en algunos puntos y entrañable hasta la médula en tantos otros. En la contraportada la venden como "Una versión moderna del clásico La Bella y la Bestia", pero para mí supera al clásico de lejos. Por la profundidad y humanidad de sus personajes, por las vidas tan emotivas de las que nos habla, por toda la esperanza que podemos encontrar entre sus líneas. Por los mensajes de superación y amor por la vida que la autora es capaz de transmitirnos con apenas unas cuantas frases llenas de dulzura. 

Por todo eso,  Ambrose, Fern y Bailey tendrán un hueco en mi corazón de por vida. 


❤❤❤❤❤/5

···Inolvidable···

¿Y vosotros lo habéis leído?
¿Os animariaís con este libro?
¡Un abrazote para todos, cazadores!