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jueves, 7 de diciembre de 2017

{Reseña} Siempre Blue, de Amy Harmon.

356 páginas
Oz Editorial
Autoconclusivo
Romántica/Juvenil
❤❤❤❤❤



Sinopsis


Blue Echohawk no sabe quién es. Ignora su nombre real y cuándo nació. Abandonada a los dos años y criada por un vagabundo, no fue al colegio hasta los diez. Sin padres y sin futuro, Blue es una estudiante difícil en el instituto. Dura, muy sexy y plenamente consciente de ello, es todo lo contrario de Darcy Wilson, el joven profesor británico que asume el reto de acoger a la joven bajo su ala y enseñarle qué es la vida. Esta es la historia de una persona perdida que se encuentra a sí misma y de una relación improbable, plagada de obstáculos.










martes, 11 de julio de 2017

{Reseña} Máscaras, de Amy Harmon.

304 páginas
Oz Editorial
Autoconclusivo
Romántica / Juvenil
❤❤❤❤❤



Sinopsis



El joven Ambrose Young lo tiene todo: éxito, popularidad, inteligencia y belleza. Es demasiado perfecto para alguien como Fern Taylor, una chica tímida y soñadora, y ella lo sabe. Pero las cosas pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
El chico y sus cuatro amigos se marchan a la guerra de Irak para servir a su país tras los atentados del 11S. Solo Ambrose regresa vivo, pero totalmente desfigurado y con el alma profundamente herida. ¿Seguirá amándolo Fern ahora que Ambrose ha perdido su belleza? ¿Podrá sanar sus heridas y devolverle la confianza y la seguridad que tanto necesita?
















¡Hola, cazadores!

¿Qué tal estáis pasando este mes de julio? Yo parece que cada vez tengo menos tiempo para leer entre unas cosas y otras, peeeero... en cuanto vi cierta preciosidad en las estanterías de cierta librería ultra famosa (ejeeeemcasadellibrosoislosmejoresejeeeeem) me la tuve que llevar a casa sin dilación. Y aunque tengo muy poco tiempo para el ocio, necesité sacarlo a la fuerza para poder devorar el libro que hoy os traigo reseñado. Ya le había echado el ojo cuando Oz Editorial sacó la novela allá por febrero, pero hasta este mes no había tenido la suerte de encontrarlo. 

Os hablo de Máscaras, de Amy Harmon, y ya de entrada os digo que se ha convertido en una de mis mejores lecturas del año. Es una historia que, mientras te destroza un poquito el corazón, te transmite un mensaje de superación emocionante y precioso, de esos que se te quedan grabados a fuego para jamás ser olvidados. Una novela cuyos personajes, auténticos y maravillosos, se convierten en unos compañeros de viaje a los que logras sentir de una forma tan cercana que hasta llegan a rozar la realidad. Con este libro me he emocionado hasta las lágrimas para, a continuación, romper a reír sin poder evitarlo, y es que esta historia es lo que tiene: va creando contrastes tan reales como la vida misma. 

Máscaras nos cuenta la historia de Ambrose Young, un joven que lo tiene todo: es guapo, inteligente, popular y un deportista nato. Hasta el nombre es como apoteósico total. Allá dónde va hace estragos, ya sea por su imponente aspecto o por su especial habilidad para la lucha libre, en la que es todo un campeón del que su pueblo, Hannah Lake, se siente orgulloso. Pero como todo chico popular que se precie, Ambrose no ve más allá de su círculo de amigos más íntimo, y Fern Taylor no puede estar más lejos de ese círculo. Bajita, pequeña y pelirroja, pasa desapercibida entre los pasillos del instituto, que recorre con la única compañía de Bailey Sheen, su irónico y motorizado primo. La chica es tan invisible que sabe lo imposible que resulta amar a alguien tan perfecto e inalcanzable como Ambrose Young, pero aun así lo hace, y no solo por su cara bonita, sino porque sospecha que detrás de esa apariencia perfecta, puede esconderse un alma aún más hermosa. Todo cambiará con los atentados del 11-S, un día en el que el mundo de Ambrose dará un vuelco, instándole a alistarse en un ejército que le llevará lejos de Hannah Lake, lejos del instituto, lejos de la lucha que tanto ama, cambiando su vida para siempre. 

Lo primero que debo resaltar de este libro es, como no podía ser de otra manera, la pluma de la autora, que es ágil y sencilla, y aun así profunda. No se pierde en descripciones o en complicadas florituras poéticas: va directa al grano, consiguiendo contar en pocas palabras todo un mundo de imágenes y sensaciones. Me ha gustado muchísimo, y desde luego que, tras esta obra, pienso seguir el recorrido de esta magnífica escritora (creo que Oz Editorial piensa lo mismo y va a sacar nuevo libro en español de Amy Harmon en septiembre, Siempre Blue, así que AVISO PARA NAVEGANTES). 

En cuanto a la trama, es increíblemente adictiva. Aparentemente es una historia súper sencillita, pero está tan bien narrada y sus personajes son tan únicos, que es imposible no enamorarse de esta novela, en la que se maneja la tercera persona con gran soltura. La narración alterna pasado y presente, mezclando el mundo de Ambrose y Fern en la actualidad con flashbacks de la vida de ambos y de las personas que los rodean. Los diálogos son fluidos y naturales, una auténtica delicia, y quizás una de las cosas que más me ha gustado es que cada personaje habla a su manera, de un modo distintivo, una característica más de ellos mismos, lo cual da mucho realismo a la historia. 

"—A veces pasa, Bailey. Hay momentos en los que piensas que no puedes soportarlo más. Pero entonces te das cuenta de que sí puedes. Tú puedes. Eres un tío duro. Vas a tomar aire, vas a aguantar un poco más, y finalmente, recobrarás las fuerzas —dijo Fern. Sonreía, insegura, y sus ojos llenos de lágrimas contradecían las palabras de ánimo.
Bailey asintió y le dio la razón, con los ojos llenos de lágrimas también.
—Pero a veces también tienes que admitir que es una mierda, Fern.

Respecto a los personajes, tenemos a Ambrose, que al principio de todo no pasa de típico tío bueno atormentado que trae de cabeza a todas. Es perfecto, es inalcanzable, y por eso mismo al empezar a leer lo miré con cierto escepticismo, ya que ese tipo de personajes me repelen un poquito. Pero según iba pasando las páginas, me sorprendí descubriendo algo más bajo la capa de perfección de Ambrose, una grieta, unos pensamientos que nada tienen que ver con su apariencia de semidios. 

Como bien dice la sinopsis (así que no es spoiler, eeeh), Ambrose, tocado por lo sucedido en los atentados del 11 de septiembre, decide alistarse en el ejército llevado por el patriotismo y demás americanadas, y arrastra a sus cuatro mejores amigos con él hasta Irak. Para hacer el cuento corto, los cinco estallan por los aires, pero solo Ambrose sale vivo para contarlo, aunque no entero: su rostro queda horriblemente desfigurado, y aun así, lo peor son las heridas que desgarran su alma, cargadas de culpabilidad y resentimiento. 

Sabiendo esto, porque como ya digo lo adelanta la sinopsis, al principio leía, y como Ambrose, así como sus amigos, Grant, Beans, Jesse y Paulie —el bueno de Paulie—, me iban gustando más y mas, quería dejar de leer, pero al mismo tiempo no podía, por lo que a mitad de la novela me encontraba llena de tantas contradicciones, que cuando llegó el momento ni siquiera supe reaccionar, a pesar de que ese instante sea impactante a más no poder. 

Pero como os decía, Ambrose vuelve a Hannah Lake hecho un cromo, y avergonzado, se intenta ocultar de todos rechazando su vida anterior y tachándose a sí mismo de monstruo. En lo que no ha caído es que cierta pelirroja muy chiquitita no le pondrá las cosas tan fáciles como esperaba. Fern no solo no ha olvidado a Ambrose, sino que le sigue queriendo incluso años después de haber acabado el instituto. Y por mucho que el aspecto del chico no tenga nada que ver con el campeón que todos recuerdan, por mucho que el rostro de Ambrose haya quedado marcado por las cicatrices y la metralla, Fern sigue siendo capaz de ver más allá de su físico, como ya hiciera con su belleza en el instituto. 

Como ya habréis podido imaginar, Fern me ha encantado: es una chica muy dulce y tierna, que se preocupa por los demás incluso omitiendo su propio bienestar, pero también sabe ser alocada, sincera y, sobre todo, diferente a cualquier protagonista femenina sobre la que he leído hasta ahora. Me ha parecido un personaje muy natural y entrañable, que además esconde un par de secretos la mar de divertidos y contradictorios. 

"—Eres una chica muy rara, Fern Taylor —dijo Ambrose con suavidad—. He visto los libros que lees. Esos que tienen en portada a chicas con las tetas casi al aire y chicos con la camiseta rota. Lees novelas románticas indecentes y citas las escrituras. Creo que no te entiendo del todo.—La Biblia me reconforta y la novelas románticas me dan esperanza.—¿Ah, sí? ¿Esperanza?—Esperanza de que en un futuro cercano haré mucho más con Ambrose Young que citar la Biblia. "

Pero si hay un personaje que me ha conquistado por completo ese ha sido Bailey. Bailey es el primo de Fern y está condenado a permanecer postrado en una silla de ruedas por razones que no voy a adelantar en esta reseña. Al principio, su actitud cínica ante la vida me pareció un poco manida; ya sabéis, típico tullido que se refugia de la mirada del mundo tras una capa de cinismo e ironía, rollo Tyrion Lannister. Pero poco a poco, Bailey va marcando distancia con los tópicos, convirtiéndose en todo un descubrimiento. 

—A mí ya no me queda nada de orgullo, Ambrose —dijo Bailey—, nada. Pero era mi orgullo o mi vida. Tuve que elegir, y tú tienes que hacer lo mismo. Puedes elegir el orgullo y quedarte aquí hasta que seas viejo y gordo y no le importes a nadie, o puedes convertir el orgullo en humildad y recuperar tu vida.

Sus diálogos son únicos, desvelándonos a través de ellos un mensaje de superación y de amor por la vida que han conseguido emocionarme, llevándome al borde de las lágrimas o haciéndome reír de alegría, sacándome sonrisas ante su modo de ver la realidad. Bailey es puro amor por la vida, y aunque cada día tenga que mirar a la muerte a la cara, sabe ver lo mejor de todo incluso en los momentos más oscuros. Me he enamorado de él por completo. Ha sido uno de esos personajes que marcan y que se hacen un pequeño hueco en tu corazón para no abandonarte nunca más. 

Mención especial merece el capítulo en el que se hace referencia a los atentados del 11 de septiembre y la caída de las Torres Gemelas. La autora lo narra con tal realismo y crudeza, que por un momento me pareció estar reviviendo ese momento otra vez. Yo era pequeña cuando cayeron las Torres, no tenía más de nueve años, pero recuerdo que aquel día mi familia no se separó del televisor. Recuerdo lo asustados que estaban mis padres y el momento en que las Torres cayeron. Es uno de esos momentos históricos en los que todo el mundo recuerda dónde estaba o qué hacía al ver el comienzo de lo que puede llegar a ser algo horrible. Y en este libro ese momento, el horror de los personajes al comprobar cómo los aviones se estrellan contra las Torres, es tan crudo, que durante todo ese capítulo tuve la piel de gallina y los pelos de punta. 

Dicho eso, y volviendo al libro, debo comentar dos aspectos de la novela que me han chirriado un poco, y aunque no la hayan estropeado, sí que creo importante remarcarlos. El primero es que hay ciertos sucesos un poco previsibles, que en mi opinión habría estado bien que la autora los hubiera sabido llevar de mejor manera. Y el segundo es que el final es demasiado happy para mi gusto, lo que contrasta, y mucho, con el carácter dramático de casi toda la novela. Ya digo que son detalles que no estropean la historia, pero sí es verdad que chirrían un pelín. 

Sin embargo, y en definitiva, el libro es de diez. Es una novela absolutamente maravillosa y fascinante, desgarradora en algunos puntos y entrañable hasta la médula en tantos otros. En la contraportada la venden como "Una versión moderna del clásico La Bella y la Bestia", pero para mí supera al clásico de lejos. Por la profundidad y humanidad de sus personajes, por las vidas tan emotivas de las que nos habla, por toda la esperanza que podemos encontrar entre sus líneas. Por los mensajes de superación y amor por la vida que la autora es capaz de transmitirnos con apenas unas cuantas frases llenas de dulzura. 

Por todo eso,  Ambrose, Fern y Bailey tendrán un hueco en mi corazón de por vida. 


❤❤❤❤❤/5

···Inolvidable···

¿Y vosotros lo habéis leído?
¿Os animariaís con este libro?
¡Un abrazote para todos, cazadores!

lunes, 3 de abril de 2017

{Reseña} Prohibido, de Tabitha Suzuma.

Tabitha Suzuma
384 páginas
Oz Editorial
Autoconclusivo
Drama/Romántico

♚♚♚♚♚

Sinopsis



«No podemos, si empezamos, ¿cómo vamos a pararlo?»

Lochan y Maya, de diecisiete y dieciséis años, siempre se han sentido más amigos que hermanos. Ante la incapacidad de una madre alcohólica y la ausencia de un padre que los abandonó, deben hacerse cargo de sus hermanos menores y esconder su situación a los servicios sociales. Esa responsabilidad les ha unido tanto que se han enamorado. Saben que su relación está mal y que no puede continuar, pero al mismo tiempo no pueden controlar sus emociones, y la atracción les domina. Su amor es un amor prohibido, y si alguien descubre su secreto, no habrá un final feliz para ellos.









_______________________________________________




¡Hola, cazadores! 

¿Cómo va esta mañana de lunes? La mía a pañuelo tendido, y no, no es que me haya pasado nada. No, qué va... Todo se reduce a que ha sido muy difícil para mí reseñar el libro que os presento hoy en el blog. Muy, muy difícil, porque la historia que esconde esta novela me ha llegado al alma y me ha machacado como hace tiempo que ningún libro hacía. He tenido que esperar para hacer la crítica unas cuantas semanas, porque no tenía ni idea de cómo afrontarlo o de cómo plasmar todo lo que este libro me ha hecho sentir con una simple reseña, y de hecho, tengo la sensación de que cualquier cosa que escriba se quedará corta; aun así, intentaré expresarme lo mejor posible porque esta historia no se merece otra cosa que buenas palabras. 

Debo reconocer que me costó animarme con esta novela. Había leído varias críticas muy buenas en otros blogs, pero que el argumento girara en torno a un tema tan morboso como es el incesto entre hermanos no me llegaba a convencer. Sin embargo, un día, en una de mis peregrinaciones a La Casa del Libro (en la que siempre miro pero casi nunca compro porque esto de ser estudiante y no tener ni para chapas es un asco), lo vi entre las estanterías y la portada me llamó como un canto de sirena. Y es que hay que reconocer que la portada es simple y atractiva al mismo tiempo: un sencillo alambre de espino en forma de corazón sobre fondo negro. Me sentí atraída de inmediato y no pude evitarlo: tiré la casa por la ventana y lo compré. ¿Y sabéis qué? Puede que hayan sido los dieciséis euros mejor invertidos de mi vida lectora. Así, como suena. Y es que me he visto hundida en una historia emocionante, dramática, que me ha hecho sufrir, que me ha hecho vibrar y que me ha roto el corazón en mil pedazos. 

Prohibido, de Tabitha Suzuma, cuenta la historia de Lochan y Maya, dos hermanos del extrarradio de Londres, de diecisiete y dieciséis años respectivamente, que cada día luchan por sacar a sus tres hermanos pequeños adelante. Su padre los ha abandonado y no volverá. Su madre, alcohólica y más preocupada por gustar a los hombres que por atender a su familia, se desentiende del cuidado de los pequeños para corretear tras su nuevo novio. A Lochan y Maya no les queda más opción que asumir el rol de padre y madre pese a su juventud, y hundirse entre facturas, reuniones de colegio y desayunos caóticos. Esa vida tan difícil les unirá más allá de la amistad, más allá de la sangre que comparten, hasta un extremo vedado para ellos: una historia de amor que podría terminar convertida en tragedia. 

Lo primero que me ha sorprendido de este libro es la pluma de la autora. Tabitha Suzuma, toda una desconocida para mí, ha demostrado poseer una prosa fluida y profunda, perfecta para expresar los convulsos sentimientos de los que Lochan y Maya son esclavos y mostrándonos, de la manera más cruda posible, las difíciles situaciones que se les plantean a causa de ese amor prohibido. Me ha sorprendido para bien, y estoy deseando que se publique un nuevo libro de la autora en España para poder seguir su trayectoria, que promete novelas vibrantes y únicas. 

En cuanto al argumento, me ha parecido brutal. Y creo que me quedo corta... Pocas historias de amor adolescente me han llegado tanto como la de Lochan y Maya, pero es que son personajes tan maduros para su corta edad, y sus sentimientos están tan bien plasmados, que resulta imposible no emocionarse con ellos. Sufres con el romance desde el primer momento en que uno de ellos se da cuenta de que "algo" pasa, que no todo es como siempre, que ya no es capaz de ver al otro con los mismos ojos. Y el personaje mismo se impresiona e intenta luchar contra ello desesperadamente, y es esa lucha interna, que se mantiene durante gran parte del libro, la que logra desgarrar al lector, porque por un lado entiendes lo que pasa y no puedes evitar ponerte en su lugar, y por otra parte... por otra parte, no dejan de ser hermanos. Sientes que está mal, a pesar de que ellos no sean una pareja de hermanos normales, y no puedes evitar tener la sensación de que es imposible que aquello acabe bien.

Y según se van acercando y buscando, provocando que el romance aflore en todo su esplendor, la tensión empieza a resultar insoportable. Ha sido el único libro que he leído en el que las escenas románticas me han mantenido completamente en tensión, y de tal manera, que al acabar un capítulo tenía que cerrar la novela y tomarme unos minutos antes de volver a abrirla, para respirar e intentar tranquilizarme. 

Es una historia realmente intensa, que consigue desbordar los sentimientos como pocos libros, y con una maestría digna de admiración. Hay escenas que son tan impactantes para los protagonistas como para el lector, lo que permite ponerte con mucha facilidad en la piel del personaje en cuestión y sintonizar con él de una forma sorprendente. 

Y hablando de los personajes... Lochan y Maya me han cautivado, tanto por lo complejos que son como por la dura historia que nos narran, ya que el libro alterna capítulos en primera persona desde la perspectiva de ambos. Lochan es un chico con una inteligencia fuera de lo común, que también destaca por su gran corazón y por un atractivo que él mismo no tiene en cuenta; y sin embargo, a pesar de sus cualidades, busca desesperadamente la soledad. No tiene amigos ni quiere tenerlos, lo único que le importa son sus hermanos, y por ello, huye de la ayuda que cualquiera intente proporcionarle. Esa faceta solitaria y tímida es la que ha conseguido que me sienta muy identificada con Lochan, pues  confieso que a veces soy tan retraída como él, y creo que por eso he podido sentirme tan en consonancia con ese aspecto tan particular de su vida. Maya, en cambio, es muy dulce: se desvive en el cuidado de sus hermanos, sobre todo en el de la pequeña Willa. Es de esas personas que lo dan todo por los demás sin importarle su propio bienestar, hasta el punto de olvidarse de sí misma, y a mí ese tipo de personajes tan únicos me ganan enseguida. Y salvo por una " pequeña" equivocación, un desliz, una mácula en su historial, admito que ella me ha enamorado casi tanto como Lochan. 

Como personajes secundarios tenemos a los hermanos pequeños de Lochan y Maya: Willa, de cinco años; Tiffin, de ocho; y Kit, de trece. Willa es la típica niña de cinco años: feliz en su micromundo, a ratos caprichosa y a ratos vivaracha, y que adora hasta la locura a sus hermanos mayores. Tiffin es un niño normal, que echa mucho de menos a una madre que cada vez se pasa menos por casa y que añora la vida que tenían cuando su padre aún estaba con ellos. Y Kit es... bueno, Kit es un chaval de esos que llevan la adolescencia de la peor manera posible, lo que trae a Lochan y Maya por el camino de la amargura. En cuanto a la madre, ya os adelanto que es un personaje muy despreciable y que le coges ojeriza desde la primera descripción que se da de ella. 

No hay muchos personajes secundarios más: os podría nombrar a Francie, la mejor amiga de Maya, y a la señorita Azley, la profesora de Lochan, pero no tienen demasiado peso en la trama. Aunque ya os digo que no hacen falta más personajes, porque Lochan y Maya son tan arrolladores que no echas de menos más secundarios dentro de esta historia. 

Respecto al final, ¡el maldito final!, ha sido... No sé, todavía no logro saber cómo sentirme. Solo sé que al terminar el libro se me escapaban las lágrimas de los ojos, y que eso me siguió pasando hasta un par de días después, tal impresión me causó el final. Me dejó el corazón completamente roto y tuve que esperar un tiempo antes de volver a coger otro libro porque todavía le seguía dando vueltas a este. Pero es que es tan desgarrador, tan increíble...

Ahora bien, antes de que se me olvide, quería dejar clara mi opinión respecto a ciertas críticas que he leído sobre este libro. Vale que este libro esté muy bien escrito, que resulte todo muy realista y que el romance haya convencido a muchos; sí, todo eso está muy bien. Pero a diferencia de algunas opiniones, no creo que este libro defienda de ninguna manera el incesto. Estamos hablando de un caso excepcional, de una relación entre hermanos muy, muy singular. Eso de que "si dos personas se quieren, el resto da igual", no me parece  lo más acertado para algo como el incesto, tanto por el problema moral que plantea como por las consecuencias biológicas que pueden darse. Y de hecho (aviso: posible spoiler), la propia Maya se encarga de desmontar el "todo vale" al plantearse si podría enamorarse de su otro hermano, Kit. Y la sola idea le repugna, porque es SU hermano. SU HERMANO. En cambio, a ella le es imposible ver a Lochan como su hermano: han pasado por tantas cosas juntos, que esa condición se les quedó pequeña hace tiempo. Por eso digo que no creo que Suzuma haya roto una lanza a favor del incesto con este libro. Sí creo que ha intentado hacernos ver que, a veces, las cosas no son lo que parecen y que, por lo general, tendemos a pensar lo peor, obcecándonos en ello hasta conseguir cometer nuestros peores errores. Pero que este libro defienda el incesto... lo dudo muchísimo, y me parece chocante que haya gente defendiendo un caso tan extremo como si fuera una generalidad. Y... ya está, solo quería dejar aquí este planteamiento porque esas opiniones realmente me chocaron mucho, xD.

Resumiendo... Prohibido es una de esas novelas que marcan, que son imposibles de olvidar, tanto por la increíble historia que nos narra como por la forma tan espectacular en que está escrita. Te romperá el corazón y te hundirá en una lucha interna, pero también tendrás la oportunidad de enamorarte de unos personajes apasionantes y emotivos. Para mí, ha pasado a formar parte de mis libros inolvidables, esos que me han llegado al alma, y desde aquí, os recomiendo esta novela fervientemente. 



♚♚♚♚♚/5

···Inolvidable···


¿Y vosotros habéis leído este libro?
Y si no, ¿os atreveríais con él?
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