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martes, 11 de julio de 2017

{Reseña} Máscaras, de Amy Harmon.

304 páginas
Oz Editorial
Autoconclusivo
Romántica / Juvenil
❤❤❤❤❤



Sinopsis



El joven Ambrose Young lo tiene todo: éxito, popularidad, inteligencia y belleza. Es demasiado perfecto para alguien como Fern Taylor, una chica tímida y soñadora, y ella lo sabe. Pero las cosas pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
El chico y sus cuatro amigos se marchan a la guerra de Irak para servir a su país tras los atentados del 11S. Solo Ambrose regresa vivo, pero totalmente desfigurado y con el alma profundamente herida. ¿Seguirá amándolo Fern ahora que Ambrose ha perdido su belleza? ¿Podrá sanar sus heridas y devolverle la confianza y la seguridad que tanto necesita?
















¡Hola, cazadores!

¿Qué tal estáis pasando este mes de julio? Yo parece que cada vez tengo menos tiempo para leer entre unas cosas y otras, peeeero... en cuanto vi cierta preciosidad en las estanterías de cierta librería ultra famosa (ejeeeemcasadellibrosoislosmejoresejeeeeem) me la tuve que llevar a casa sin dilación. Y aunque tengo muy poco tiempo para el ocio, necesité sacarlo a la fuerza para poder devorar el libro que hoy os traigo reseñado. Ya le había echado el ojo cuando Oz Editorial sacó la novela allá por febrero, pero hasta este mes no había tenido la suerte de encontrarlo. 

Os hablo de Máscaras, de Amy Harmon, y ya de entrada os digo que se ha convertido en una de mis mejores lecturas del año. Es una historia que, mientras te destroza un poquito el corazón, te transmite un mensaje de superación emocionante y precioso, de esos que se te quedan grabados a fuego para jamás ser olvidados. Una novela cuyos personajes, auténticos y maravillosos, se convierten en unos compañeros de viaje a los que logras sentir de una forma tan cercana que hasta llegan a rozar la realidad. Con este libro me he emocionado hasta las lágrimas para, a continuación, romper a reír sin poder evitarlo, y es que esta historia es lo que tiene: va creando contrastes tan reales como la vida misma. 

Máscaras nos cuenta la historia de Ambrose Young, un joven que lo tiene todo: es guapo, inteligente, popular y un deportista nato. Hasta el nombre es como apoteósico total. Allá dónde va hace estragos, ya sea por su imponente aspecto o por su especial habilidad para la lucha libre, en la que es todo un campeón del que su pueblo, Hannah Lake, se siente orgulloso. Pero como todo chico popular que se precie, Ambrose no ve más allá de su círculo de amigos más íntimo, y Fern Taylor no puede estar más lejos de ese círculo. Bajita, pequeña y pelirroja, pasa desapercibida entre los pasillos del instituto, que recorre con la única compañía de Bailey Sheen, su irónico y motorizado primo. La chica es tan invisible que sabe lo imposible que resulta amar a alguien tan perfecto e inalcanzable como Ambrose Young, pero aun así lo hace, y no solo por su cara bonita, sino porque sospecha que detrás de esa apariencia perfecta, puede esconderse un alma aún más hermosa. Todo cambiará con los atentados del 11-S, un día en el que el mundo de Ambrose dará un vuelco, instándole a alistarse en un ejército que le llevará lejos de Hannah Lake, lejos del instituto, lejos de la lucha que tanto ama, cambiando su vida para siempre. 

Lo primero que debo resaltar de este libro es, como no podía ser de otra manera, la pluma de la autora, que es ágil y sencilla, y aun así profunda. No se pierde en descripciones o en complicadas florituras poéticas: va directa al grano, consiguiendo contar en pocas palabras todo un mundo de imágenes y sensaciones. Me ha gustado muchísimo, y desde luego que, tras esta obra, pienso seguir el recorrido de esta magnífica escritora (creo que Oz Editorial piensa lo mismo y va a sacar nuevo libro en español de Amy Harmon en septiembre, Siempre Blue, así que AVISO PARA NAVEGANTES). 

En cuanto a la trama, es increíblemente adictiva. Aparentemente es una historia súper sencillita, pero está tan bien narrada y sus personajes son tan únicos, que es imposible no enamorarse de esta novela, en la que se maneja la tercera persona con gran soltura. La narración alterna pasado y presente, mezclando el mundo de Ambrose y Fern en la actualidad con flashbacks de la vida de ambos y de las personas que los rodean. Los diálogos son fluidos y naturales, una auténtica delicia, y quizás una de las cosas que más me ha gustado es que cada personaje habla a su manera, de un modo distintivo, una característica más de ellos mismos, lo cual da mucho realismo a la historia. 

"—A veces pasa, Bailey. Hay momentos en los que piensas que no puedes soportarlo más. Pero entonces te das cuenta de que sí puedes. Tú puedes. Eres un tío duro. Vas a tomar aire, vas a aguantar un poco más, y finalmente, recobrarás las fuerzas —dijo Fern. Sonreía, insegura, y sus ojos llenos de lágrimas contradecían las palabras de ánimo.
Bailey asintió y le dio la razón, con los ojos llenos de lágrimas también.
—Pero a veces también tienes que admitir que es una mierda, Fern.

Respecto a los personajes, tenemos a Ambrose, que al principio de todo no pasa de típico tío bueno atormentado que trae de cabeza a todas. Es perfecto, es inalcanzable, y por eso mismo al empezar a leer lo miré con cierto escepticismo, ya que ese tipo de personajes me repelen un poquito. Pero según iba pasando las páginas, me sorprendí descubriendo algo más bajo la capa de perfección de Ambrose, una grieta, unos pensamientos que nada tienen que ver con su apariencia de semidios. 

Como bien dice la sinopsis (así que no es spoiler, eeeh), Ambrose, tocado por lo sucedido en los atentados del 11 de septiembre, decide alistarse en el ejército llevado por el patriotismo y demás americanadas, y arrastra a sus cuatro mejores amigos con él hasta Irak. Para hacer el cuento corto, los cinco estallan por los aires, pero solo Ambrose sale vivo para contarlo, aunque no entero: su rostro queda horriblemente desfigurado, y aun así, lo peor son las heridas que desgarran su alma, cargadas de culpabilidad y resentimiento. 

Sabiendo esto, porque como ya digo lo adelanta la sinopsis, al principio leía, y como Ambrose, así como sus amigos, Grant, Beans, Jesse y Paulie —el bueno de Paulie—, me iban gustando más y mas, quería dejar de leer, pero al mismo tiempo no podía, por lo que a mitad de la novela me encontraba llena de tantas contradicciones, que cuando llegó el momento ni siquiera supe reaccionar, a pesar de que ese instante sea impactante a más no poder. 

Pero como os decía, Ambrose vuelve a Hannah Lake hecho un cromo, y avergonzado, se intenta ocultar de todos rechazando su vida anterior y tachándose a sí mismo de monstruo. En lo que no ha caído es que cierta pelirroja muy chiquitita no le pondrá las cosas tan fáciles como esperaba. Fern no solo no ha olvidado a Ambrose, sino que le sigue queriendo incluso años después de haber acabado el instituto. Y por mucho que el aspecto del chico no tenga nada que ver con el campeón que todos recuerdan, por mucho que el rostro de Ambrose haya quedado marcado por las cicatrices y la metralla, Fern sigue siendo capaz de ver más allá de su físico, como ya hiciera con su belleza en el instituto. 

Como ya habréis podido imaginar, Fern me ha encantado: es una chica muy dulce y tierna, que se preocupa por los demás incluso omitiendo su propio bienestar, pero también sabe ser alocada, sincera y, sobre todo, diferente a cualquier protagonista femenina sobre la que he leído hasta ahora. Me ha parecido un personaje muy natural y entrañable, que además esconde un par de secretos la mar de divertidos y contradictorios. 

"—Eres una chica muy rara, Fern Taylor —dijo Ambrose con suavidad—. He visto los libros que lees. Esos que tienen en portada a chicas con las tetas casi al aire y chicos con la camiseta rota. Lees novelas románticas indecentes y citas las escrituras. Creo que no te entiendo del todo.—La Biblia me reconforta y la novelas románticas me dan esperanza.—¿Ah, sí? ¿Esperanza?—Esperanza de que en un futuro cercano haré mucho más con Ambrose Young que citar la Biblia. "

Pero si hay un personaje que me ha conquistado por completo ese ha sido Bailey. Bailey es el primo de Fern y está condenado a permanecer postrado en una silla de ruedas por razones que no voy a adelantar en esta reseña. Al principio, su actitud cínica ante la vida me pareció un poco manida; ya sabéis, típico tullido que se refugia de la mirada del mundo tras una capa de cinismo e ironía, rollo Tyrion Lannister. Pero poco a poco, Bailey va marcando distancia con los tópicos, convirtiéndose en todo un descubrimiento. 

—A mí ya no me queda nada de orgullo, Ambrose —dijo Bailey—, nada. Pero era mi orgullo o mi vida. Tuve que elegir, y tú tienes que hacer lo mismo. Puedes elegir el orgullo y quedarte aquí hasta que seas viejo y gordo y no le importes a nadie, o puedes convertir el orgullo en humildad y recuperar tu vida.

Sus diálogos son únicos, desvelándonos a través de ellos un mensaje de superación y de amor por la vida que han conseguido emocionarme, llevándome al borde de las lágrimas o haciéndome reír de alegría, sacándome sonrisas ante su modo de ver la realidad. Bailey es puro amor por la vida, y aunque cada día tenga que mirar a la muerte a la cara, sabe ver lo mejor de todo incluso en los momentos más oscuros. Me he enamorado de él por completo. Ha sido uno de esos personajes que marcan y que se hacen un pequeño hueco en tu corazón para no abandonarte nunca más. 

Mención especial merece el capítulo en el que se hace referencia a los atentados del 11 de septiembre y la caída de las Torres Gemelas. La autora lo narra con tal realismo y crudeza, que por un momento me pareció estar reviviendo ese momento otra vez. Yo era pequeña cuando cayeron las Torres, no tenía más de nueve años, pero recuerdo que aquel día mi familia no se separó del televisor. Recuerdo lo asustados que estaban mis padres y el momento en que las Torres cayeron. Es uno de esos momentos históricos en los que todo el mundo recuerda dónde estaba o qué hacía al ver el comienzo de lo que puede llegar a ser algo horrible. Y en este libro ese momento, el horror de los personajes al comprobar cómo los aviones se estrellan contra las Torres, es tan crudo, que durante todo ese capítulo tuve la piel de gallina y los pelos de punta. 

Dicho eso, y volviendo al libro, debo comentar dos aspectos de la novela que me han chirriado un poco, y aunque no la hayan estropeado, sí que creo importante remarcarlos. El primero es que hay ciertos sucesos un poco previsibles, que en mi opinión habría estado bien que la autora los hubiera sabido llevar de mejor manera. Y el segundo es que el final es demasiado happy para mi gusto, lo que contrasta, y mucho, con el carácter dramático de casi toda la novela. Ya digo que son detalles que no estropean la historia, pero sí es verdad que chirrían un pelín. 

Sin embargo, y en definitiva, el libro es de diez. Es una novela absolutamente maravillosa y fascinante, desgarradora en algunos puntos y entrañable hasta la médula en tantos otros. En la contraportada la venden como "Una versión moderna del clásico La Bella y la Bestia", pero para mí supera al clásico de lejos. Por la profundidad y humanidad de sus personajes, por las vidas tan emotivas de las que nos habla, por toda la esperanza que podemos encontrar entre sus líneas. Por los mensajes de superación y amor por la vida que la autora es capaz de transmitirnos con apenas unas cuantas frases llenas de dulzura. 

Por todo eso,  Ambrose, Fern y Bailey tendrán un hueco en mi corazón de por vida. 


❤❤❤❤❤/5

···Inolvidable···

¿Y vosotros lo habéis leído?
¿Os animariaís con este libro?
¡Un abrazote para todos, cazadores!

viernes, 23 de junio de 2017

{Reseña} En mis sueños, de Ana L. Román.

532 páginas
Autopublicado
Autoconclusivo
Fantasía /Romántica
❤❤




Sinopsis

Una leyenda antigua cuenta que cuando nacemos somos separados de la mitad de nuestras almas y que esa fracción de nosotros mismos da vida a otra persona.
La mayoría recorre el mundo en busca de aquella persona a quien llaman alma gemela.
Algunos la encuentran, otros buscan sin descanso, pero sin éxito.

Por fortuna, yo lo encontré, aunque de un modo poco común. 

¿Puedes enamorarte de alguien a quien solo has visto en tus sueños?

Yo creo que sí…

Yo lo hice.







¡Hola, cazadores!

Después de un par de semanas un pelín moviditas, vuelvo con esta nueva reseña y con mil ganas de pasarme por vuestros blogs, ahora que tengo un par de días tranquilos. Pero antes permitidme presentaros la novela cuya crítica os traigo hoy. 

Se trata de En mis sueños, una novela de fantasía urbana. Su autora, Ana L. Román, contactó conmigo hace un par de meses, cosa que le agradezco muchísimo. La conocía de oídas, ya que había visto reseñas de otros de sus libros por Blogger, todas ellas bastante buenas, por lo que cuando Ana me ofreció En mis sueños no lo dudé y me lancé a decirle que sí. Sin embargo, lamento decir que este libro no ha sido lo que me había esperado y que, en ocasiones, se me ha quedado un pelín floja. Y siendo la historia de un autor autopublicado, al que tanto daño pueden hacer este tipo de críticas negativas, contacté con Ana para comunicarle mis impresiones y darle la opción de echar para atrás mi reseña. No quiero dejar de recalcar la elegancia que tuvo Ana al encajar mis críticas, su muy amable contestación y el ánimo por aprender y mejorar que se dejó entrever en sus palabras. No todos los autores saben tomarse tan bien una mala opinión, y lo que Ana me dejó claro con sus correos es su intención de crecer como persona y escritora, algo que admiré muchísimo. Por ello, desde aquí la animo a que siga escribiendo, ya que tiene un gran potencial, y a que vea en mi opinión no una mala reseña, sino una crítica constructiva sin más intención que la de mostrarle mis impresiones como lectora. Aclarado este punto, empecemos. 

En mis sueños cuenta la historia de Fleur, la joven hija del embajador de Francia. Tras perder trágicamente a su madre, la relación entre Fleur y su padre no atraviesa sus mejores momentos, por lo que la chica se refugia en el único sitio en el que encuentra consuelo: sus sueños. Sueños que parecen más reales que la vida misma y en cuyo fondo Fleur encontrará a un joven capaz de dar un gran vuelco a su vida. 

Debo decir que lo que más me ha entusiasmado de este libro ha sido la portada. Me parece preciosa, muy fina y misteriosa, y felicito a la autora por su diseño. Realmente es una auténtica maravilla, aunque no me parece que recoja mucho del carácter de esta historia, en mi opinión. 

Respecto a la trama, y siendo totalmente sincera, me ha parecido bastante plana. Salvo por unos pocos sucesos a lo largo del libro, no me ha parecido que sucediera nada relevante. Muchas veces me parecía estar leyendo paja, monólogos interiores de Fleur que no llevaban a ninguna parte y que hacían de la lectura algo difícil. Me ha faltado emoción y un pelín de chispa, me han faltado giros argumentales y me ha faltado trama. No quiero decir que no haya nada de eso en todo el libro, pero lo que había me parecía un poco forzado. Encuentros demasiado casuales, relaciones difíciles que de repente van bien, los típicos personajes muy buenos y los típicos muy malos... Cosas que hacen que esta historia flojee y que no llegue a explotar su potencial. Y ese final tan perfecto tampoco me termina de convencer. Podéis pensar que soy la reina del drama, pero me gustan los finales agridulces: ni que todo sea muerte y destrucción, ni que la vida termine siendo de color de rosas. Una de cal y otra de arena, como la vida misma. 

Respecto a la forma de escribir de la autora, debe mejorarla. Aunque sí que es cierto que se nota mejoría a medida que va avanzando la historia, hay veces que las descripciones se me quedaron algo cortas, sobre todo las que no tienen que ver con Yori, el protagonista masculino; y de hecho, el libro es en su mayoría un monólogo interior de Fleur, lo que a veces se me hacía algo pesado. 

En cuanto a los diálogos, no eran muy realistas: me daba la impresión de que eran un poco "de pega", ya que me parecía que nadie podría hablar así. Creo que un diálogo es bueno cuando puede encajarse en la vida real: sí, pueden estar hablando de dragones, naves espaciales o caballos parlantes, pero el modo de expresarse, de formar el diálogo y mezclarlo con las descripciones es lo que lo hace realista. Y eso es algo que en esta historia me ha fallado. 

Otra cosa que me ha chocado es que la autora de vez en cuando pone alguna frase en japonés (con los caracteres de ese idioma), y para mí, eso es algo que entorpece la lectura, ya me pongan la frase en japonés, ruso o swahili. Es algo que me corta, que me rompe la concentración y que, realmente, no aporta nada a la historia. Y por mucho que a continuación se ponga la traducción, realmente prefiero una frase del tipo: "dijo algo en japonés que no entendió" o simplemente seguir con el diálogo remarcando con una frase que se ha cambiado de idioma, que lo de cambiarme los caracteres. 

En cuanto a los personajes, en mi opinión necesitan una revisión, ya que no he conseguido hallar en ninguno un personaje fuerte o que me haya conquistado. Fleur me ha parecido bastante inmadura, irritante en ocasiones, más niña que la mujer que la historia pedía. Yori me ha parecido bastante plano y típico, predecible. Después tenemos al padre de Fleur, que es la típica autoridad paterna distante y severa, y a Kenya, la amiga de Fleur, cuya evolución me ha parecido demasiado drástica de un punto a otro. Luego está André, que digamos que es el malo de la historia, aunque siendo sincera, por muy malo que pretendiera ser, me ha parecido más caprichoso, egoísta e inmaduro que cualquier otra cosa. 

Siento si soy un poco dura, porque con esta reseña lo último que quiero es desanimar a la autora. Estoy segura de que en el futuro nos regalará una gran historia, ya que en este libro he encontrado potencial y lo único que tiene que hacer para sacarlo a relucir es seguir escribiendo: escribir, escribir y escribir. No hay otra. Y equivocarse, porque así es como se aprende. Desde aquí la animo a que continúe escribiendo y soñando, a que no se rinda y siga intentándolo. Desde este blog, y espero que desde otros muchos también, tendrá todo mi apoyo. Y no solamente ella, sino todos los autores autopublicados. 


❤❤/5

···Mejorable···

¿Y vosotros habéis leído algo de la autora?
¿Os atreveríais a darle una oportunidad?
¡Un abrazote grande, cazadores!

miércoles, 14 de junio de 2017

{Reseña} La Calle de los Sueños, de Luca di Fulvio.

688 páginas
Editorial Debolsillo
Autoconclusivo
Narrativa/Drama
♚♚♚♚♚





Sinopsis



Nueva York, años veinte. La ciudad está en plena efervescencia, las mafias y gángsters dictan la ley. En un ambiente callejero de reyertas y miseria, Christmas, un joven inmigrante italiano, lucha por cumplir sus sueños y salir de los suburbios. Para ello tiene que enfrentarse a una realidad en la que impera la falta de prejuicios y la fuerza, reglas que no se pueden cambiar. A menos que… se tenga un don especial. Y Christmas lo tiene. Su fabulosa capacidad para contar historias hace soñar a todos los que le escuchan.












¡Hola, cazadores!

Sí, lo sé, lo sé, hace mil años que no cuelgo reseña. Pero me temo que entre el calor que hace estos días, el nuevo trabajo que me ha salido (bieeen) y que sigo estudiando como una campeona apenas tengo tiempo ni ganas para leer (menudo verano me espera). Sin embargo, he tenido que hacer un hueco para reseñar una de mis novelas favoritas de todos los tiempos. La leí por primera vez hace algunos años, y desde ese momento ha ocupado un lugar dentro de mis lecturas predilectas. Y al volver a releerla ese lugar queda más que confirmado. Es un libro muy desconocido (al menos aquí en España), cosa que no logro entender porque tiene todos los ingredientes que debe tener una gran novela. 

Se trata de La Calle de los Sueños, de Luca di Fulvio, novela en la que nos encontramos con la emocionante historia de Christmas, un chico de los barrios bajos de la Nueva York de los años veinte, hijo de una prostituta italiana que arribó a la ciudad americana en las peores condiciones posibles. Christmas se cría entre gente humilde y de muy baja ralea, por lo que muy pronto aprende a lucir la misma picardía y sagacidad que los congéneres de su misma edad... con una notable diferencia: la inventiva. Su alucinante capacidad para crear historias de todo tipo y que, a la larga, no pasará inadvertida en el Lower East Side... y tampoco más allá de él. Los Diamonds Dogs están a punto de salir a la luz, pero todo en la vida del joven Christmas dará un vuelco de ciento ochenta grados cuando se tropieza con Ruth. Ruth y su cuerpo tendido en la calle, cargado de moratones, huesos rotos y sangre. Ruth y sus ojos verdes y vacíos. Ruth y su alma rota, que Christmas intentará reparar de todas las maneras posibles a pesar de las abismales diferencias que se interponen entre ambos. 

Lo primero que debo decir de esta novela es lo mucho que me ha enamorado la pluma del autor, que cambia según la escena que esté narrando. Puede ser terriblemente cruda y realista en aquellas partes que así lo requieran (que en esta novela no son pocas), como también sabe esgrimir la ternura, el amor y la humanidad más auténticas con tan solo unas sencillas frases bien hiladas. Y a las pruebas me remito:

"Y Christmas no esperaba una respuesta. Porque quizá no la habría oído. Porque tenía los ojos fijos en los de Ruth. Porque no los recordaba tan verdes. Porque ya no había preguntas ni explicaciones. Porque todo lo de antes, el pasado y los pensamientos y las preocupaciones, era como el dibujo de un niño en la arena y que borra el impetuoso presente de las olas del mar. Y ellos eran ese mar. Sin principio ni fin."

 Hay algunas frases a lo largo del libro realmente preciosas, de esas que tienes que apuntar obligatoriamente en cualquier lado para mirarlas de vez en cuando. Y es que este libro es así: tan emocionante y precioso como duro y desgarrador en ciertos capítulos. Luca di Fulvio ha demostrado saber manejar cualquier emoción que se proponga, otorgando a la narración un realismo que deja totalmente sin aliento. 

El libro tiene exactamente 688 páginas, a letra muy pequeñita, pero os puedo asegurar que al sumergirme en él no he tenido ni un solo momento de aburrimiento. Todo lo contrario: la historia se hace ligera a pesar de ser rica tanto en narración como en personajes, algo que no es nada fácil de conseguir. Me mantuvo enganchada desde la primera página, consiguiendo sorprenderme al percatarme que entremezcla el presente de Christmas con el pasado de Cetta, su madre, hasta que ambas historias se unen a mitad del libro. 

En cuanto a los personajes, casi todos son una maravilla, tanto los "buenos" como los "malos". Para empezar, tenemos a Christmas, el auténtico protagonista, quien se ha convertido en uno de mis personajes principales favoritos debido a esa mezcla de inteligencia y picardía que demuestra a lo largo de toda la novela, así como por su desbordante imaginación que le hará llegar donde ningún otro chico del Lower East Side ha llegado antes. Y a pesar de todo, a pesar del ambiente en el que se ha criado, del pasado de su madre y de todo lo que debe dejar atrás, sigue manteniendo un corazón que no le cabe en el pecho. 

Después tenemos a Ruth, quien a diferencia de Christmas, para mí no ha sabido estar a la altura de la historia. Porque Ruth me ha parecido débil, y por muy mal que lo haya pasado, eso no puedo perdonárselo. Incluso en aquellos momentos en los que intentaba ser fuerte, me parecía que flojeaba y que la única utilidad que tenía era la de torturar a Christmas. Nada más. Y sí, esta historia tiene un pequeño tópico, pues resulta que Ruth es una chica rica, perteneciente a una familia judía del Upper East Side. Y os imaginaréis el drama que se monta cuando los caminos de Ruth y Christmas se cruzan cierta maldita noche. ¿Una chica rica judía juntándose con el hijo de una prostituta italiana? Parece que la cosa está condenada al fracaso desde el principio, ¿no? Pues a pesar de ese pequeño tópico, el romance no es para nada típico. Tiene sus más y sus menos, pero me ha parecido una historia de amor muy original y que, a pesar de Ruth, me ha gustado. 

"—Solo podré contar hasta nueve —dijo entonces Ruth y rió, de manera forzada, con el cinismo de un adulto. Porque eso es lo que ahora se advertía: que era una chiquilla que había tenido que hacerse mayor en una sola noche.
Si yo fuese tu profesor... —dijo Christmas en voz baja—, cambiaría las matemáticas por ti."


Y luego, por supuesto, tenemos al malo malísimo, a aquel que hará de la vida de Ruth —y por tanto, de la de Christmas también— un auténtico infierno. Se trata de Bill. ¿Qué decir de Bill? Para empezar, que no es el típico malvado. En general, en la literatura —sobre todo en la juvenil— los malos suelen ser bastante inteligentes y perversos, con elaborados planes maquiavélicos en sus cabezas que explican casi todas sus motivaciones. Ese no es el caso de Bill. Porque Bill, por muy psicópata que sea, no tiene ni una pizca de inteligencia; o al menos, no la que yo esperaba. Este es un personaje violento, carente de cualquier tipo de humanidad, que lo único que busca es satisfacer sus propias necesidades sin que  le importe nada más. Con él nos internaremos en los oscuros resquicios de la psicopatía, en los fondos más bajos y en el asesinato, como también nos permitirá conocer los albores de la industria pornográfica y el nacimiento de las drogas de diseño en la ciudad de Los Ángeles. 

Mención especial merecen Cetta —la madre de Christmas, que es toda una luchadora y una mujer de armas tomar, cuya determinación me ha ganado del todo—, Sal —el proxeneta de Cetta, cuya evolución a lo largo del libro es espectacular—, el señor Isaacson —el abuelo de Ruth, que me ha encantado debido a sus comentarios sarcásticos con los que mete caña a cualquiera— y Cyril —el inseparable amigo de Christmas, que es un gruñón la mar de salado—.

Hay un montón de personajes más, demasiados como para nombrarlos en esta reseña, pero me he quedado con la sensación de que el autor ha sabido describirlos tan bien, tan concienzudamente, que he podido conocerlos a todos con tan solo unas pocas palabras. 

Si os llama el mundo del crimen organizado, no hay una novela mejor. Y aunque pueda parecer un pelín larga, os aseguro que engancha y que es de lo mejor que podréis encontrar dentro de la narrativa. Ya os digo que a mí me ha enamorado lo suficiente como para convertirse en uno de mis libros favoritos. 

Resumiendo, La Calle de los Sueños es una historia cargada de crudeza, crueldad y violencia, pero que también nos muestra hasta donde puede llegar el ser humano por amor y por el deseo de libertad. Una novela emocionante y emotiva que no podrás soltar y que te mantendrá enganchado hasta un final que ni siquiera serás capaz de imaginar. 

♚♚♚♚♚/5

···Inolvidable···

¿Y vosotros sabíais de la existencia de esta novela?
¿Os atreveríais a darle una oportunidad?
¡Un abrazote, cazadores, y hasta la próxima reseña!

martes, 30 de mayo de 2017

{Reseña} El Destino del Tearling, de Erika Johansen.


531 páginas
Editorial FANTASCY
Trilogía La Reina del Tearling
Narrativa fantástica





Sinopsis

En menos de un año, Kelsea Glynn ha dejado de ser una adolescente desgarbada e insegura para convertirse en una poderosa y justa monarca, la visionara Reina del Tearling, transformando su reino y poniendo fin a la corrupción. Por el camino ha hecho un montón de enemigos y enemigas.
La más feroz de todas ellas es la Reina Roja, que se ha propuesto destruirla. Para proteger a sus súbditos de la ofensiva de esta despótica soberana y su ejército, Kelsea hizo lo impensable: entregarse a sus enemigos y también sus zafiros mágicos.
En su lugar nombró rey regente a Maza, el responsable de su guardia personal. Pero este no piensa descansar hasta que logre rescatarla.
El fin está cada vez más cerca. ¿Cuál será el destino de la Reina Kelsea y de su reino, el Reino del Tearling?









¡Hola, cazadores!

Hoy os traigo una reseña calentita. Muy calentita (de hecho, ya os aviso que la crítica me va a salir un poco caótica). Y es que acabo de terminar  la lectura de "El Destino del Tearling", de Erika Johansen. Si habéis leído mis anteriores reseñas sobre los otros dos libros de la trilogía, sabéis de sobra el súper hype que tengo con esta saga, lo mucho que me ha enamorado por tener unos personajes absorbentes y carismáticos, y una historia cuanto menos espectacular.

Pero hoy, a apenas cinco minutos de haber terminado la última parte de la trilogía, debo decir que estoy cabreada. Muy cabreada. Y que me siento absolutamente estafada. Perfectamente podría poner a esta reseña el título de "cómo fastidiar una trilogía maravillosa en las últimas veinte páginas". Porque sí, señoras y señores, Johansen lo ha hecho: ha fastidiado una saga que podría haberse convertido en una de las grandes dentro de la literatura fantástica, y todo por cerrarla con un final que no llega ni a la altura del betún. Con el final, el maldito final que nos depara el tercer libro, la autora no ha hecho otra cosa que dotar la obra de un regusto amargo y cruel. No os miento cuando os digo que, ahora mismo, estoy llorando de rabia y que he tirado al libro al otro extremo del sofá porque estoy que trino (creo que mi reacción ha sido exactamente esta). Nunca he estado más cabreada con el final de un libro. Y no, no es que haya sido un final triste, o un final súper feliz y sosaina, o uno agridulce sin más... No, no... Simplemente es un final que no pega ni con cola con esta grandiosa historia, y que ha destrozado todas mis ilusiones, que no eran pocas.

Entiendo la intención de la autora. Comprendo lo que quería hacer, de verdad. Pero se ha equivocado de cabo a rabo al cerrar la trilogía de esta manera, y ahora mismo solo siento mucha rabia. Porque los personajes no se merecían este final. No, ni de lejos. 

La verdad es que no sé ni cómo hacer esta reseña, porque las últimas páginas me han dejado completamente destrozada, y ahora tengo la sensación de que todo lo ocurrido durante este libro carece de sentido. Pero lo intentaré... Como no quiero spoilear nada, no haré siquiera resumen de la trama (porque algo se me podría escapar), así que pasaré directamente a mis impresiones iniciales sobre esta novela. 

El primer capítulo me encantó, ya que en él recuperamos a un personaje que fue obviado casi por completo en la segunda parte y que a mí me apasiona. Volver a reencontrarme con él fue lo que me enganchó desde el principio, así como la promesa de saber más sobre su pasado. Pero desde entonces, la trama pegó un bajonazo importante: la acción, tan presente en los libros anteriores se atenuó, así como los diálogos afilados, que tanto me gustaron en otras entregas, siendo sustituidos por descripciones y monólogos interiores de los personajes.

Y me estaba empezando a sentir muy decepcionada, cuando la acción reaparece de repente y la historia empieza a regalarnos escenas escalofriantes, maravillosas, capaces de ponernos los pelos de punta con tan solo unas cuantas descripciones bien hiladas. A partir de la mitad del libro, Johansen ya había recuperado el hilo de los anteriores libros y me tenía absolutamente cautivada de nuevo, sorprendiéndome a cada página, enganchándome ante los muchos giros de esta nueva trama, mientras Kelsea, maravillosa una vez más, volvía a enamorarme en su papel de heroína imperfecta. 

Conoceremos a un nuevo personaje que nos sorprenderá y que dará un giro enorme, no solo a la historia, sino al devenir del Tearling, así como se nos desvelarán todos los secretos de Kelsea, de la Reina Roja (brillante el desarrollo de este personaje durante este libro, por cierto), de Row Finn y del Traedor. Este último personaje, por cierto, prometía ser un gran protagonista, un personaje inolvidable dentro del género de fantasía, pero Johansen me ha decepcionado mucho al no desarrollarlo lo suficiente (por no decir nada) en esta última parte. El Traedor podría haber dado mucho juego, pero la autora no le ha sabido sacar partido y no ha pasado de mero espectador en esta entrega.

Hay giros realmente sorprendentes, que consiguieron dejarme con la boca abierta y ponerme los pelos de punta. Y mientras, los personajes siguen siendo tan cautivadores y trabajados como siempre, siendo presas de sus deseos, anhelos, miedos y esperanzas. Revelándonos la cara más débil del ser humano, así como todo el daño que puede ocasionar la fe o el idealismo en los momentos más delicados de la humanidad. Sí, el tema político e ideológico está magistralmente llevado en esta saga, y eso es algo que nadie podrá quitárselo a la autora nunca. 

Ahora bien (y repito), ¿era necesario ese final? ¿En serio? Yo creo que no. Es un final sin sentido, un final flojo y que me ha hecho sentir completamente estafada. Además, deja muchos cabos sueltos, muchas explicaciones en el aire y demasiadas decepciones a su paso. 

No, esta trilogía no se merecía este final. Cualquier desenlace habría sido infinitamente mejor que este. Ninguno de los personajes se merecía esto. Los lectores no nos merecíamos esto...

Y no lo entiendo. De verdad que no. Decir que estoy decepcionada es quedarse muy corto. Ni siquiera soy capaz de darle una valoración a la novela. Hasta las últimas veinte páginas, estaba segura de que le daría un 5/5, porque me estaba encantando... Pero luego pasa lo que pasa, y no me veo con fuerzas para ponerle valoración ninguna: cualquiera me parece inadecuada. 

Sin embargo, como siempre digo en este tipo de casos, esa es solo mi opinión, y ese odio que he sentido por el final no tiene por qué repetirse en vosotros. De hecho, he leído varias opiniones en Goodreads y me he encontrado con valoraciones de lo más curiosas: hay gente que ha adorado el desenlace y otros que lo han aborrecido, sin término medio. Yo soy de esos últimos, lo admito, pero quizás vosotros sí consigáis pillarle el lado bueno...

Así que, resumiendo, El Destino del Tearling pone punto y final a una trilogía maravillosa, cuyo desenlace no ha sabido estar a la altura de esta saga, lo que me ha dejado un regusto amargo que no sé cómo voy a saber sobrellevar. 


¿Y vosotros habéis leído esta última parte?
¿Coincidís conmigo en mi valoración, y sobre todo, en lo que pienso del final?
Buenas noches, cazadores. Voy a intentar dormir un poco, aunque con el disgusto que tengo, dudo que lo consiga. 
Un abrazote fuerte.

martes, 23 de mayo de 2017

{Reseña} Amos y Mazmorras #2. El Torneo, de Lena Valentí.

384 páginas
Editorial Debolsillo
Saga Amos y Mazmorras
Erótica
♚♚


Sinopsis

Cuando las mazmorras se abren, los dragones salen de caza. Empieza el torneo de Amos y Mazmorras, y Cleo, ahora convertida en la domina Lady Nala, está preparada para todo. Cuando las mazmorras se abren, los dragones salen de caza. ¿Quién será la presa?Días atrás Cleo Connelly era una teniente de la Policía de Nueva Orleans, vivía feliz y nunca antes había probado el BDSM. El único azote que había recibido era el que provenía de las manos de su padre cuando, de pequeña, hacía alguna trastada. Pero ya habían pasado seis días desde que recibió la noticia de la desaparición de su hermana, Leslie, y se había metido de lleno en el caso en el que esta participaba. Ahora es una agente del FBI infiltrada en un torneo de dominación y sumisión en el que interpreta el rol de sumisa, mientras trata de revelar la identidad de los diseñadores de la droga popper y de los traficantes de blancas que el FBI persigue. Unos días antes, el corazón de Cleo estaba entero y era libre. En estos momentos, intenta recomponerlo después de que Lion Romano, el agente a cargo de la operación e instructor de su doma, lo rompiera y lo pisoteara sin compasión. El amor es un juego de fantasías y realidades al que, tarde o temprano, todos nos sometemos.






¡Hola, cazadores!

Aquí estoy una vez más con la reseña de la semana, sobre un libro diferente a todo lo que suelo leer y que no se ha llevado la mayor de mis simpatías. Se trata de la segunda parte de la saga Amos y Mazmorras, de Lena Valentí, y debo decir que esta nueva entrega me ha gustado aún menos que la anterior. La otra tenía un pase, pero esta me ha costado un mundo terminarla, y eso que es más bien corta. 

Como ya dije en la reseña de La Doma, el género erótico no está entre mis favoritos, ya que en mi opinión se abusa mucho de las escenas sexuales, lo que acaba por quitarles toda la gracia. Este libro no ha sido la excepción; de hecho, creo que más de la mitad de la historia son descripciones de sexo bondage, y sexo, y sexo y más sexo. Total, que he acabado más aburrida que otra cosa. Pero en fin, entremos en materia...

En El Torneo, segunda parte de la saga Amos y Mazmorras, nos encontramos de nuevo a Cleo Connelly, una agente de policía que por causas ajenas a ella se convierte en agente doble del FBI infiltrada en un caso de trata de blancas. Cleo debe volar a las Islas Vírgenes de Estados Unidos, donde se celebrará el torneo de Dragones y Mazmorras DS, donde se utilizan esclavos sexuales en juegos de dominación a base de drogarles con un estupefaciente llamado Popper. Cleo sabe que su hermana está entre esos sumisos contra su voluntad, por lo que no duda a la hora de intentar salvarla. Sabe que no será fácil y que allí se encontrará con Lion, aquel que le descubrió el mundo bondage, que la utilizó y la traicionó para abandonarla en Nueva Orleáns, pero como nueva dómina del torneo, Cleo cree saber cómo domar al león. 

Esta reseña va a ser difícil. Siempre es difícil hacer malas reseñas, sobre todo de un libro que está tan bien escrito. Me gusta mucho la forma de escribir de Lena Valentí, es muy clara, concisa y atrapante, y realmente hipnotiza. Tiene la capacidad de poner lo que pasa en la historia en tu cabeza, como si se tratara de una película, y eso no todos los autores lo saben hacer. 

Ahora bien, creo que esta historia no era para mí. De hecho, empecé a leer la primera parte porque una amiga, que es super fan de la literatura erótica, me convenció, y como esa primera entrega no estuvo mal, me animé con esta. Y fue un error. No os equivoquéis, no estoy diciendo que el libro sea horrible y lo peor del mundo; simplemente no era para mí. Estoy segura de que si os va el género erótico esta novela os puede gustar bastante, o al menos más que a mí. 

Como ya he dicho, la mitad del libro son descripciones de escenas sexuales bondage, y encima escenas súper bestias, y describir una de vez en cuando pues vale, pero es que hay de esas en cada capítulo y he terminado saturándome de tanto látigo, cadenas, sodomización, etc... Ese es el motivo por el que el libro se me ha hecho tan pesado, que la autora abusa de todo eso incluso más que en la primera parte. Y sí, es un torneo, los personajes están ahí para eso, pero no he podido evitar la sensación de agotamiento. 

Encima, todas esas escenas sexuales se entremezclan con momentos súper almibarados entre Lion y Cleo, instantes que casi se podrían tachar de cursis, y que hacían un contraste que no me pegaba en absoluto. No estoy hablando de partes románticas sin más, no... Me refiero a empalagosidad pura y dura, de esa en la que el azúcar te sube hasta las nubes. Y es que a mí esos cambios tan bruscos como que no me convencen nada; de hecho, me dejaban tan descolocada que sentía ganas de cerrar el libro y ponerme a otra cosa. De verdad, que con esta novela me he desesperado muchísimo. 

Respecto a los personajes, Cleo me sigue gustando por esa capacidad de adaptación que tiene, y ese valor que demuestra al enfrentarse a las diferentes pruebas del torneo, y creo que ella es lo mejor de todo el libro, sin lugar a dudas. Y a Lion le odio. Tal cual. No le soporto. Pocas veces le he cogido más tirria a un personaje literario. Pero es tan, tan dominante, tan celoso, controlador y caprichoso, que lo único que despertaba en mí era el deseo de mandarle a columpiar canarios. Ya en el primero le cogí manía, pero con esta entrega... no podía con él. De verdad que no. 

Y sobre el tema del torneo no puedo hablar demasiado, porque sinceramente no me he enterado del todo. No porque no estuviera bien contado, sino porque llegó un momento en que yo apenas le ponía interés al tema: puse el piloto automático, me enteré de las cuatro cosas importantes que pasan, y ya está. A la mitad del libro lo único que quería era terminarlo para ponerme con otro, a ese grado de aburrimiento he llegado. Y sí, debería haberlo dejado, pero no me gusta abandonar los libros así como así: soy de esas lectoras que aguantan hasta el límite, porque creo que, por muy floja que resulte una novela, en algún momento habrá algo que la haga despegar. En el caso de El Torneo, esa premisa me ha dado en la frente, pero repito que no es algo que os tenga que pasar a vosotros: si os gusta la erótica, este libro es para vosotros. Si no, ni os acerquéis a él. Por supuesto, sobra decir que no pienso continuar con la saga: con estos dos primeros libros he tenido suficiente, y no me veo con fuerza para continuar con los otros seis. 

En resumen, El Torneo es un libro escrito para los más fervientes amantes de la erótica, donde el misterio y el suspense irán acompañados de sensualidad y perversión. 

♚♚/5

···Mejorable···

¿Y a vosotros os gusta el género erótico?
¿Le daríais una oportunidad a esta saga?
¡Un abrazote para todos!


miércoles, 17 de mayo de 2017

{Reseña} Nunca digas siempre, de Jennifer L, Armentrout.

544 páginas
Puck Editorial
Autoconclusivo
Juvenil/Romántica contemporánea
♚♚♚♚




Sinopsis

Ella aprendió que el silencio era su mejor arma. Él juró que siempre la protegería. Ambos comparten un terrible pasado, que los llevó a forjar un vínculo indestructible. O eso creían ellos. Porque sus caminos se separaron abruptamente hace cuatro años. Mallory y Rider llevan todo ese tiempo tratando de superar las terribles experiencias vividas en un hogar de acogida. Intentando construir un futuro. Tratando de olvidar. Pero ahora, justo cuando creían estar dejando el pasado atrás, Mallory y Rider acaban de reencontrarse en el instituto y descubren que el intenso vínculo de infancia sigue ahí… al igual que la heridas. Enfrentados a la fuerza de sus sentimientos, Mallory y Rider deben decidir si seguir aferrados a las mismas armas que les ayudaron en el pasado o arriesgarse a construir algo nuevo en un futuro incierto. Un relato luminoso sobre una joven valiente que lucha por expresar su verdad desde un refugio de silencio . Quédate a escuchar la voz de Mallory. No te arrepentirás.










¡Hola, cazadores!

Hoy os traigo la reseña de un libro realmente emotivo y bonito. Hacía mucho tiempo que quería leer algo de Jennifer Armentrout, ya que solo leo críticas buenas de sus libros, y como este es autoconclusivo (no estoy como para meterme en más sagas de momento), decidí animarme con él, Y aunque es cierto que el libro no me ha enamorado, sí que me ha gustado mucho, lo suficiente como para animarme a seguir conociendo a esta autora.

Nunca digas siempre, de Jennifer L. Armentrout, se centra en la historia de Mallory Dodge, una joven que lleva media vida en casas de acogida donde no ha tenido el mejor de los tratos. Cuatro años después de ser adoptada por una buena pareja que le da el amor y la comprensión que Mallory ha echado de menos durante toda su vida, la chica decide empezar a ir al instituto para tratar de superar el terror que le da relacionarse con los demás y así dejar atrás los demonios del pasado. Lo que no se espera de ninguna manera es que el pasado esté esperándola entre los pasillos del instituto: Rider Stark, su guardián, su caballero andante, fue el chico con el que Mallory se crió en aquel hogar roto y violento, y que, ahora, cuatro años después, intenta olvidar por todos los medios. Era aquel que la protegía, el que la mimaba y la única persona que ella tenía en el mundo. Cuando Rider desapareció de su vida, Mallory pensó que jamás volvería a verle. Por eso, volver a mirarle a los ojos tras tantos años le parece poco menos que un milagro. Un milagro que acabará por dar un vuelco a su vida...

Quiero recalcar que el libro me ha gustado mucho: es bonito, emocionante y está muy bien escrito, pero no me ha terminado de encantar, quizás por las expectativas tan altas que llevaba. Había leído críticas tan buenas que no pude evitar imaginarme que este libro sería algo así como mi lectura del año, y nada más lejos de la realidad. Y es que a lo largo de la novela he visto diferentes cosas que no me han terminado de... convencer, por así decirlo. 

Llevaba mucho tiempo sin leer una libro de literatura romántica juvenil, y eso se debe a que soy un poco rara con este género. No me malinterpretéis, me considero una romántica empedernida, pero me gusta que la historia romántica que lea no destaque por ser la típica historia de amor: que los personajes tengan "algo" distintivo, que haya una subtrama emocionante... en fin, que sea diferente. Y en esta historia me ha parecido que la historia de amor tenía algunas cosas (no todas) muy típicas que podría haber leído en cualquier otro libro del género romántico, terminando por cansarme un poco. Y si bien el personaje de Mallory me ha gustado mucho, el de Rider no me ha terminado de convencer. No es que me parezca un mal personaje, pero en mi opinión tenía un carácter un pelín típico. Entiendo que la autora lo haya hecho con esa personalidad para que el final fuera el que ha sido, pero aun así, reconozco que he echado de menos que tuviera algo más de... garra (tampoco sé muy bien cómo explicarme sin spoilear nada, la verdad, xD)

Una cosa que se me ha hecho muy pesada (en serio, muy, muy pesada) es que en cada capítulo se dedicara al menos un párrafo entero para destacar los encantos de Rider: Mallory se centra cada cinco minutos en darnos una descripción detallada de lo buenísimo que está Rider... y eh, a una servidora le gustan tanto como a la que más los protagonistas macizos, pero con dos o tres descripciones sobre lo guapísimos que son me bastan, no necesito que eso salga a relucir cada dos por tres porque eso se me termina por hacer pesado. 

Otra cosa que también se me hizo algo agotadora es que la autora describe demasiado, para mi gusto. Cada pequeño detalle, cada gesto de los personajes... hasta la cosa más ínfima e insignificante se describe, y ha habido ocasiones en las que me atropellaba con la lectura y que incluso me sentía tentada a saltarme párrafos enteros. En mi opinión, a la forma de escribir de la autora le falta algo de ligereza, pero aun así me gusta, porque me ha parecido que sabe destacar muy bien la profundidad de los sentimientos de Mallory, mostrándonos su personalidad de una forma muy emotiva. Y es que este libro si destaca por algo es por la emoción que desprende en cada una de sus páginas. 

No os voy a mentir: la primera mitad del libro no me estaba enganchando nada debido a todo los aspectos negativos que os acabo de contar, pero a partir de esa segunda mitad... Pfff, no podía parar de leer. Cada final del capítulo era un golpe, un varapalo a cada cual peor, haciendo de esta historia algo adictivo y muy emocionante. 

La historia de Mallory es muy dura, y rompe el corazón. Como la de Rider. Ambos tienen un pasado juntos que resulta muy triste y que, sin embargo, será lo que les una en esta nueva etapa de su vida. 


"En mi opinión hay dos tipos de para siempre. Uno bueno. Y otro malo. El bueno era una mentira, una ilusión; eso ya lo había aprendido siendo muy niña. Ese tipo de "para siempre" acababa en llamas, porque, por más que intentaras aferrarte a él con todas tus fuerzas, se te escurría entre los dedos. El malo acechaba siempre, como una sombra o un fantasma. Daba igual lo que pasase: siempre estaba ahí, de fondo."


Como personajes, Mallory me ha gustado muchísimo. La evolución que ha tenido a lo largo de la novela me ha parecido alucinante, y he vivido la historia de su pasado casi con un nudo en la garganta. El tema del maltrato infantil me ha parecido muy logrado: creo que es algo que no se suele tratar dentro de la literatura, y que, como tantas otras cosas, se merece que se ponga el foco sobre él. Sin embargo, y volviendo al tema, Mallory me ha parecido una protagonista estupenda. Y Rider.... en fin, aunque le falte algo de garra, sí que es verdad que me ha conmovido en esos momentos en que intenta proteger a Mallory de cualquier cosa que se le ponga por delante.

Como secundarios, tenemos a Carl y Rosa Rivas, los padres adoptivos de Mallory, que son algo sobreprotectores con ella pero buena gente; a Paige, la chica mala del instituto (que sinceramente, no me ha parecido tan mala como me la intentaban pintar. De hecho, es un personaje que me hubiera gustado que estuviera más desarrollado); a Hector y Jayden, los amigos de Rider y los nietos de la mujer que en esos momentos tiene a Rider en acogida, la señora Luna (ambos hermanos resultan muy carismáticos y me han caído en gracia, sobre todo Jayden) y a Ainsley, la mejor amiga de Mallory, que, sin duda, es mi personaje favorito dentro de este libro. Me ha encantado su personalidad, tan fuerte y positiva, y la forma en que siempre está ahí para apoyar a Mallory. Los diálogos entre las dos me parecían súper conseguidos: eran los típicos que cualquiera podría tener con su mejor amiga, y ese realismo en la relación de amistad me ha gustado mucho. 

El final es muy bonito y deja una lección de vida preciosa, que sinceramente me ha hecho reflexionar. La verdad es que no deja de sorprenderme que un libro juvenil tenga esa clase de profundidad y nos deje una moraleja como la que encontramos al final, pero me ha parecido muy emocionante y, sin duda, es lo mejor de todo el libro. 

En resumidas cuentas, Nunca digas siempre me ha parecido una novela preciosa, cargada con toda la emoción del primer amor, y que sin embargo, está dotada con una profundidad y unos detalles que conseguirán estremecerte. Jamás conseguirás olvidarte de Mallory.


♚♚♚♚/5

···Muy recomendable···

¿Y vosotros habéis leído este libro?
¿Estáis de acuerdo conmigo en mis valoraciones?
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