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jueves, 7 de diciembre de 2017

{Reseña} Siempre Blue, de Amy Harmon.

356 páginas
Oz Editorial
Autoconclusivo
Romántica/Juvenil
❤❤❤❤❤



Sinopsis


Blue Echohawk no sabe quién es. Ignora su nombre real y cuándo nació. Abandonada a los dos años y criada por un vagabundo, no fue al colegio hasta los diez. Sin padres y sin futuro, Blue es una estudiante difícil en el instituto. Dura, muy sexy y plenamente consciente de ello, es todo lo contrario de Darcy Wilson, el joven profesor británico que asume el reto de acoger a la joven bajo su ala y enseñarle qué es la vida. Esta es la historia de una persona perdida que se encuentra a sí misma y de una relación improbable, plagada de obstáculos.










martes, 11 de julio de 2017

{Reseña} Máscaras, de Amy Harmon.

304 páginas
Oz Editorial
Autoconclusivo
Romántica / Juvenil
❤❤❤❤❤



Sinopsis



El joven Ambrose Young lo tiene todo: éxito, popularidad, inteligencia y belleza. Es demasiado perfecto para alguien como Fern Taylor, una chica tímida y soñadora, y ella lo sabe. Pero las cosas pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
El chico y sus cuatro amigos se marchan a la guerra de Irak para servir a su país tras los atentados del 11S. Solo Ambrose regresa vivo, pero totalmente desfigurado y con el alma profundamente herida. ¿Seguirá amándolo Fern ahora que Ambrose ha perdido su belleza? ¿Podrá sanar sus heridas y devolverle la confianza y la seguridad que tanto necesita?
















¡Hola, cazadores!

¿Qué tal estáis pasando este mes de julio? Yo parece que cada vez tengo menos tiempo para leer entre unas cosas y otras, peeeero... en cuanto vi cierta preciosidad en las estanterías de cierta librería ultra famosa (ejeeeemcasadellibrosoislosmejoresejeeeeem) me la tuve que llevar a casa sin dilación. Y aunque tengo muy poco tiempo para el ocio, necesité sacarlo a la fuerza para poder devorar el libro que hoy os traigo reseñado. Ya le había echado el ojo cuando Oz Editorial sacó la novela allá por febrero, pero hasta este mes no había tenido la suerte de encontrarlo. 

Os hablo de Máscaras, de Amy Harmon, y ya de entrada os digo que se ha convertido en una de mis mejores lecturas del año. Es una historia que, mientras te destroza un poquito el corazón, te transmite un mensaje de superación emocionante y precioso, de esos que se te quedan grabados a fuego para jamás ser olvidados. Una novela cuyos personajes, auténticos y maravillosos, se convierten en unos compañeros de viaje a los que logras sentir de una forma tan cercana que hasta llegan a rozar la realidad. Con este libro me he emocionado hasta las lágrimas para, a continuación, romper a reír sin poder evitarlo, y es que esta historia es lo que tiene: va creando contrastes tan reales como la vida misma. 

Máscaras nos cuenta la historia de Ambrose Young, un joven que lo tiene todo: es guapo, inteligente, popular y un deportista nato. Hasta el nombre es como apoteósico total. Allá dónde va hace estragos, ya sea por su imponente aspecto o por su especial habilidad para la lucha libre, en la que es todo un campeón del que su pueblo, Hannah Lake, se siente orgulloso. Pero como todo chico popular que se precie, Ambrose no ve más allá de su círculo de amigos más íntimo, y Fern Taylor no puede estar más lejos de ese círculo. Bajita, pequeña y pelirroja, pasa desapercibida entre los pasillos del instituto, que recorre con la única compañía de Bailey Sheen, su irónico y motorizado primo. La chica es tan invisible que sabe lo imposible que resulta amar a alguien tan perfecto e inalcanzable como Ambrose Young, pero aun así lo hace, y no solo por su cara bonita, sino porque sospecha que detrás de esa apariencia perfecta, puede esconderse un alma aún más hermosa. Todo cambiará con los atentados del 11-S, un día en el que el mundo de Ambrose dará un vuelco, instándole a alistarse en un ejército que le llevará lejos de Hannah Lake, lejos del instituto, lejos de la lucha que tanto ama, cambiando su vida para siempre. 

Lo primero que debo resaltar de este libro es, como no podía ser de otra manera, la pluma de la autora, que es ágil y sencilla, y aun así profunda. No se pierde en descripciones o en complicadas florituras poéticas: va directa al grano, consiguiendo contar en pocas palabras todo un mundo de imágenes y sensaciones. Me ha gustado muchísimo, y desde luego que, tras esta obra, pienso seguir el recorrido de esta magnífica escritora (creo que Oz Editorial piensa lo mismo y va a sacar nuevo libro en español de Amy Harmon en septiembre, Siempre Blue, así que AVISO PARA NAVEGANTES). 

En cuanto a la trama, es increíblemente adictiva. Aparentemente es una historia súper sencillita, pero está tan bien narrada y sus personajes son tan únicos, que es imposible no enamorarse de esta novela, en la que se maneja la tercera persona con gran soltura. La narración alterna pasado y presente, mezclando el mundo de Ambrose y Fern en la actualidad con flashbacks de la vida de ambos y de las personas que los rodean. Los diálogos son fluidos y naturales, una auténtica delicia, y quizás una de las cosas que más me ha gustado es que cada personaje habla a su manera, de un modo distintivo, una característica más de ellos mismos, lo cual da mucho realismo a la historia. 

"—A veces pasa, Bailey. Hay momentos en los que piensas que no puedes soportarlo más. Pero entonces te das cuenta de que sí puedes. Tú puedes. Eres un tío duro. Vas a tomar aire, vas a aguantar un poco más, y finalmente, recobrarás las fuerzas —dijo Fern. Sonreía, insegura, y sus ojos llenos de lágrimas contradecían las palabras de ánimo.
Bailey asintió y le dio la razón, con los ojos llenos de lágrimas también.
—Pero a veces también tienes que admitir que es una mierda, Fern.

Respecto a los personajes, tenemos a Ambrose, que al principio de todo no pasa de típico tío bueno atormentado que trae de cabeza a todas. Es perfecto, es inalcanzable, y por eso mismo al empezar a leer lo miré con cierto escepticismo, ya que ese tipo de personajes me repelen un poquito. Pero según iba pasando las páginas, me sorprendí descubriendo algo más bajo la capa de perfección de Ambrose, una grieta, unos pensamientos que nada tienen que ver con su apariencia de semidios. 

Como bien dice la sinopsis (así que no es spoiler, eeeh), Ambrose, tocado por lo sucedido en los atentados del 11 de septiembre, decide alistarse en el ejército llevado por el patriotismo y demás americanadas, y arrastra a sus cuatro mejores amigos con él hasta Irak. Para hacer el cuento corto, los cinco estallan por los aires, pero solo Ambrose sale vivo para contarlo, aunque no entero: su rostro queda horriblemente desfigurado, y aun así, lo peor son las heridas que desgarran su alma, cargadas de culpabilidad y resentimiento. 

Sabiendo esto, porque como ya digo lo adelanta la sinopsis, al principio leía, y como Ambrose, así como sus amigos, Grant, Beans, Jesse y Paulie —el bueno de Paulie—, me iban gustando más y mas, quería dejar de leer, pero al mismo tiempo no podía, por lo que a mitad de la novela me encontraba llena de tantas contradicciones, que cuando llegó el momento ni siquiera supe reaccionar, a pesar de que ese instante sea impactante a más no poder. 

Pero como os decía, Ambrose vuelve a Hannah Lake hecho un cromo, y avergonzado, se intenta ocultar de todos rechazando su vida anterior y tachándose a sí mismo de monstruo. En lo que no ha caído es que cierta pelirroja muy chiquitita no le pondrá las cosas tan fáciles como esperaba. Fern no solo no ha olvidado a Ambrose, sino que le sigue queriendo incluso años después de haber acabado el instituto. Y por mucho que el aspecto del chico no tenga nada que ver con el campeón que todos recuerdan, por mucho que el rostro de Ambrose haya quedado marcado por las cicatrices y la metralla, Fern sigue siendo capaz de ver más allá de su físico, como ya hiciera con su belleza en el instituto. 

Como ya habréis podido imaginar, Fern me ha encantado: es una chica muy dulce y tierna, que se preocupa por los demás incluso omitiendo su propio bienestar, pero también sabe ser alocada, sincera y, sobre todo, diferente a cualquier protagonista femenina sobre la que he leído hasta ahora. Me ha parecido un personaje muy natural y entrañable, que además esconde un par de secretos la mar de divertidos y contradictorios. 

"—Eres una chica muy rara, Fern Taylor —dijo Ambrose con suavidad—. He visto los libros que lees. Esos que tienen en portada a chicas con las tetas casi al aire y chicos con la camiseta rota. Lees novelas románticas indecentes y citas las escrituras. Creo que no te entiendo del todo.—La Biblia me reconforta y la novelas románticas me dan esperanza.—¿Ah, sí? ¿Esperanza?—Esperanza de que en un futuro cercano haré mucho más con Ambrose Young que citar la Biblia. "

Pero si hay un personaje que me ha conquistado por completo ese ha sido Bailey. Bailey es el primo de Fern y está condenado a permanecer postrado en una silla de ruedas por razones que no voy a adelantar en esta reseña. Al principio, su actitud cínica ante la vida me pareció un poco manida; ya sabéis, típico tullido que se refugia de la mirada del mundo tras una capa de cinismo e ironía, rollo Tyrion Lannister. Pero poco a poco, Bailey va marcando distancia con los tópicos, convirtiéndose en todo un descubrimiento. 

—A mí ya no me queda nada de orgullo, Ambrose —dijo Bailey—, nada. Pero era mi orgullo o mi vida. Tuve que elegir, y tú tienes que hacer lo mismo. Puedes elegir el orgullo y quedarte aquí hasta que seas viejo y gordo y no le importes a nadie, o puedes convertir el orgullo en humildad y recuperar tu vida.

Sus diálogos son únicos, desvelándonos a través de ellos un mensaje de superación y de amor por la vida que han conseguido emocionarme, llevándome al borde de las lágrimas o haciéndome reír de alegría, sacándome sonrisas ante su modo de ver la realidad. Bailey es puro amor por la vida, y aunque cada día tenga que mirar a la muerte a la cara, sabe ver lo mejor de todo incluso en los momentos más oscuros. Me he enamorado de él por completo. Ha sido uno de esos personajes que marcan y que se hacen un pequeño hueco en tu corazón para no abandonarte nunca más. 

Mención especial merece el capítulo en el que se hace referencia a los atentados del 11 de septiembre y la caída de las Torres Gemelas. La autora lo narra con tal realismo y crudeza, que por un momento me pareció estar reviviendo ese momento otra vez. Yo era pequeña cuando cayeron las Torres, no tenía más de nueve años, pero recuerdo que aquel día mi familia no se separó del televisor. Recuerdo lo asustados que estaban mis padres y el momento en que las Torres cayeron. Es uno de esos momentos históricos en los que todo el mundo recuerda dónde estaba o qué hacía al ver el comienzo de lo que puede llegar a ser algo horrible. Y en este libro ese momento, el horror de los personajes al comprobar cómo los aviones se estrellan contra las Torres, es tan crudo, que durante todo ese capítulo tuve la piel de gallina y los pelos de punta. 

Dicho eso, y volviendo al libro, debo comentar dos aspectos de la novela que me han chirriado un poco, y aunque no la hayan estropeado, sí que creo importante remarcarlos. El primero es que hay ciertos sucesos un poco previsibles, que en mi opinión habría estado bien que la autora los hubiera sabido llevar de mejor manera. Y el segundo es que el final es demasiado happy para mi gusto, lo que contrasta, y mucho, con el carácter dramático de casi toda la novela. Ya digo que son detalles que no estropean la historia, pero sí es verdad que chirrían un pelín. 

Sin embargo, y en definitiva, el libro es de diez. Es una novela absolutamente maravillosa y fascinante, desgarradora en algunos puntos y entrañable hasta la médula en tantos otros. En la contraportada la venden como "Una versión moderna del clásico La Bella y la Bestia", pero para mí supera al clásico de lejos. Por la profundidad y humanidad de sus personajes, por las vidas tan emotivas de las que nos habla, por toda la esperanza que podemos encontrar entre sus líneas. Por los mensajes de superación y amor por la vida que la autora es capaz de transmitirnos con apenas unas cuantas frases llenas de dulzura. 

Por todo eso,  Ambrose, Fern y Bailey tendrán un hueco en mi corazón de por vida. 


❤❤❤❤❤/5

···Inolvidable···

¿Y vosotros lo habéis leído?
¿Os animariaís con este libro?
¡Un abrazote para todos, cazadores!

viernes, 23 de junio de 2017

{Reseña} En mis sueños, de Ana L. Román.

532 páginas
Autopublicado
Autoconclusivo
Fantasía /Romántica
❤❤




Sinopsis

Una leyenda antigua cuenta que cuando nacemos somos separados de la mitad de nuestras almas y que esa fracción de nosotros mismos da vida a otra persona.
La mayoría recorre el mundo en busca de aquella persona a quien llaman alma gemela.
Algunos la encuentran, otros buscan sin descanso, pero sin éxito.

Por fortuna, yo lo encontré, aunque de un modo poco común. 

¿Puedes enamorarte de alguien a quien solo has visto en tus sueños?

Yo creo que sí…

Yo lo hice.







¡Hola, cazadores!

Después de un par de semanas un pelín moviditas, vuelvo con esta nueva reseña y con mil ganas de pasarme por vuestros blogs, ahora que tengo un par de días tranquilos. Pero antes permitidme presentaros la novela cuya crítica os traigo hoy. 

Se trata de En mis sueños, una novela de fantasía urbana. Su autora, Ana L. Román, contactó conmigo hace un par de meses, cosa que le agradezco muchísimo. La conocía de oídas, ya que había visto reseñas de otros de sus libros por Blogger, todas ellas bastante buenas, por lo que cuando Ana me ofreció En mis sueños no lo dudé y me lancé a decirle que sí. Sin embargo, lamento decir que este libro no ha sido lo que me había esperado y que, en ocasiones, se me ha quedado un pelín floja. Y siendo la historia de un autor autopublicado, al que tanto daño pueden hacer este tipo de críticas negativas, contacté con Ana para comunicarle mis impresiones y darle la opción de echar para atrás mi reseña. No quiero dejar de recalcar la elegancia que tuvo Ana al encajar mis críticas, su muy amable contestación y el ánimo por aprender y mejorar que se dejó entrever en sus palabras. No todos los autores saben tomarse tan bien una mala opinión, y lo que Ana me dejó claro con sus correos es su intención de crecer como persona y escritora, algo que admiré muchísimo. Por ello, desde aquí la animo a que siga escribiendo, ya que tiene un gran potencial, y a que vea en mi opinión no una mala reseña, sino una crítica constructiva sin más intención que la de mostrarle mis impresiones como lectora. Aclarado este punto, empecemos. 

En mis sueños cuenta la historia de Fleur, la joven hija del embajador de Francia. Tras perder trágicamente a su madre, la relación entre Fleur y su padre no atraviesa sus mejores momentos, por lo que la chica se refugia en el único sitio en el que encuentra consuelo: sus sueños. Sueños que parecen más reales que la vida misma y en cuyo fondo Fleur encontrará a un joven capaz de dar un gran vuelco a su vida. 

Debo decir que lo que más me ha entusiasmado de este libro ha sido la portada. Me parece preciosa, muy fina y misteriosa, y felicito a la autora por su diseño. Realmente es una auténtica maravilla, aunque no me parece que recoja mucho del carácter de esta historia, en mi opinión. 

Respecto a la trama, y siendo totalmente sincera, me ha parecido bastante plana. Salvo por unos pocos sucesos a lo largo del libro, no me ha parecido que sucediera nada relevante. Muchas veces me parecía estar leyendo paja, monólogos interiores de Fleur que no llevaban a ninguna parte y que hacían de la lectura algo difícil. Me ha faltado emoción y un pelín de chispa, me han faltado giros argumentales y me ha faltado trama. No quiero decir que no haya nada de eso en todo el libro, pero lo que había me parecía un poco forzado. Encuentros demasiado casuales, relaciones difíciles que de repente van bien, los típicos personajes muy buenos y los típicos muy malos... Cosas que hacen que esta historia flojee y que no llegue a explotar su potencial. Y ese final tan perfecto tampoco me termina de convencer. Podéis pensar que soy la reina del drama, pero me gustan los finales agridulces: ni que todo sea muerte y destrucción, ni que la vida termine siendo de color de rosas. Una de cal y otra de arena, como la vida misma. 

Respecto a la forma de escribir de la autora, debe mejorarla. Aunque sí que es cierto que se nota mejoría a medida que va avanzando la historia, hay veces que las descripciones se me quedaron algo cortas, sobre todo las que no tienen que ver con Yori, el protagonista masculino; y de hecho, el libro es en su mayoría un monólogo interior de Fleur, lo que a veces se me hacía algo pesado. 

En cuanto a los diálogos, no eran muy realistas: me daba la impresión de que eran un poco "de pega", ya que me parecía que nadie podría hablar así. Creo que un diálogo es bueno cuando puede encajarse en la vida real: sí, pueden estar hablando de dragones, naves espaciales o caballos parlantes, pero el modo de expresarse, de formar el diálogo y mezclarlo con las descripciones es lo que lo hace realista. Y eso es algo que en esta historia me ha fallado. 

Otra cosa que me ha chocado es que la autora de vez en cuando pone alguna frase en japonés (con los caracteres de ese idioma), y para mí, eso es algo que entorpece la lectura, ya me pongan la frase en japonés, ruso o swahili. Es algo que me corta, que me rompe la concentración y que, realmente, no aporta nada a la historia. Y por mucho que a continuación se ponga la traducción, realmente prefiero una frase del tipo: "dijo algo en japonés que no entendió" o simplemente seguir con el diálogo remarcando con una frase que se ha cambiado de idioma, que lo de cambiarme los caracteres. 

En cuanto a los personajes, en mi opinión necesitan una revisión, ya que no he conseguido hallar en ninguno un personaje fuerte o que me haya conquistado. Fleur me ha parecido bastante inmadura, irritante en ocasiones, más niña que la mujer que la historia pedía. Yori me ha parecido bastante plano y típico, predecible. Después tenemos al padre de Fleur, que es la típica autoridad paterna distante y severa, y a Kenya, la amiga de Fleur, cuya evolución me ha parecido demasiado drástica de un punto a otro. Luego está André, que digamos que es el malo de la historia, aunque siendo sincera, por muy malo que pretendiera ser, me ha parecido más caprichoso, egoísta e inmaduro que cualquier otra cosa. 

Siento si soy un poco dura, porque con esta reseña lo último que quiero es desanimar a la autora. Estoy segura de que en el futuro nos regalará una gran historia, ya que en este libro he encontrado potencial y lo único que tiene que hacer para sacarlo a relucir es seguir escribiendo: escribir, escribir y escribir. No hay otra. Y equivocarse, porque así es como se aprende. Desde aquí la animo a que continúe escribiendo y soñando, a que no se rinda y siga intentándolo. Desde este blog, y espero que desde otros muchos también, tendrá todo mi apoyo. Y no solamente ella, sino todos los autores autopublicados. 


❤❤/5

···Mejorable···

¿Y vosotros habéis leído algo de la autora?
¿Os atreveríais a darle una oportunidad?
¡Un abrazote grande, cazadores!

viernes, 26 de mayo de 2017

{Crítica de cine} La La Land: La Ciudad de las Estrellas, de Damien Chazelle.

Dirección/ Guion: Damien Chazelle
127 minutos
Año 2016
Estados Unidos
Romance/Musical
♚♚♚♚♚






Sinopsis

Mia (Emma Stone), una joven aspirante a actriz que trabaja como camarera mientras acude a castings, y Sebastian (Ryan Gosling), un pianista de jazz que se gana la vida tocando en sórdidos tugurios, se enamoran, pero su gran ambición por llegar a la cima en sus carreras artísticas amenaza con separarlos.













¡Hola, cazadores!

Nuevamente, toca crítica de cine en el blog (sí, la vida no me da para leer todo lo que me gustaría y tengo que recurrir a este tipo de secciones, xD). La película de la que hoy os vengo a hablar seguramente os suene, porque tanto cuando se estrenó como cuando iba a ser la gala de los Oscars 2017 estaba hasta en la sopa. Dicen por ahí que es una película comercial, que no es más que una forma de reciclaje bonito de películas pertenecientes a la Edad Dorada de Hollywood y que está hecha con el único objetivo de ganar Oscars. Y seguramente así sea, pero eso no fue impedimento para que me enamorara de ella en el momento en el que fui a verla al cine cuando se estrenó. Y lo digo así, ME ENAMORÓ. Hasta el tuétano de los huesos. Y los motivos sobran. 

Os hablo de La La Land: La Ciudad de las Estrellas, película escrita y dirigida por Damien Chazelle. En ella nos encontramos con las historias de Mia (Emma Stone) y Sebastian (Ryan Gosling), dos jóvenes que intentan abrirse camino hasta la cima en la vorágine que es Los Ángeles. Mia es una joven actriz procedente de Nevada, que como tantas otras chicas, intenta hacerse un nombre en el mundo de la actuación sin demasiado éxito. Sebastian, por su parte, es un pianista sin (casi) oficio ni beneficio cuya gran ilusión en la vida es abrir un local para proteger su amado jazz del paso del tiempo. Ambos intentaran unir sus vidas, pero pronto los deseos y anhelos profesionales se interpondrán entre ellos.

"Los Ángeles es así: aquí se adora todo y no se valora nada."

Antes de nada, debo admitir que me llevaron casi a rastras hasta el cine para ver esta película, ya que el argumento no me entusiasmaba demasiado. Y si a ello le añadimos que los musicales no suelen gustarme nada, que Ryan Gosling nunca ha sido de mis actores favoritos y que últimamente Hollywood no pasa por sus mejores años (en mi opinión), pues decir que fui al cine casi de morros es quedarse corto. Por eso mi sorpresa fue tan mayúscula al descubrir que era de las mejores películas que había visto en años. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto de una peli en el cine, y debo admitir que en más de una ocasión me emocioné más de la cuenta (sí, vale, se me escapó alguna lagrimilla). 

Es cierto que, de entrada, el argumento parece un poco manido: chico conoce chica de chiripa y se enamoran. Vale, sí, puede que la historia sea un pelín típica, pero ese pequeño inconveniente se compensa con la pasión que demuestran los personajes al intentar cumplir sus sueños, con la espectacular banda sonora (que se merece un punto aparte), la cuidada fotografía y todos los guiños que se hacen al cine clásico. Y es que si sois fans de la Edad Dorada de Hollywood, como es mi caso, esta película os gustará seguro. De hecho, esta película es un homenaje descarado a Casablanca. Y el final, sin ser el de Casablanca, es puramente Casablanca. (¡Y hasta aquí puedo contarl!). 

Respecto a la banda sonora, es otro de los puntos fuertes de la película. Ya digo que a mí los musicales no me suelen gustar nada, ya que me corta el rollo que se pongan a cantar y a bailar en medio de un diálogo. Pero en La La Land no abusan mucho de eso, y saben utilizar perfectamente la música. Las canciones son preciosas: todas y cada una de ellas resultan maravillosas, pero la que me enamora sobre las demás es, sin duda, City of Stars, que se revela como el auténtico leitmotiv del largometraje, ya que la podemos descubrir en varias escenas a lo largo de la película con diferentes ritmos e instrumentos. Mentiría si os dijera que no me pasé toda la semana siguiente después de ver la película escuchando City of Stars a todo trapo, hasta ese nivel llegó mi obsesión. 

"Pienso en aquel día. Lo dejé en la estación de autobuses al oeste de Santa Fe. Teníamos diecisiete años, pero él era dulce y todo era verdadero. Pero yo sabía lo que debía hacer. En las noches de domingo de verano nos hundíamos en los asientos cuando las luces se apagaban, y un mundo de tecnicolor hecho de música y máquina me llamaba a estar en la pantalla. Y vivir en cada escena."

Recalcar también la importancia de la escenografía, en la que se cuida hasta el último detalle, desde la ropa de los personajes (que imitan descaradamente la típica de los años cuarenta), hasta lo colorido de la mayor parte de las escenas. Muchas de ellas, por cierto, están rodadas en plano secuencia, creando escenas largas en las que los actores tiran de todo su talento para crear imágenes inolvidables. 




En cuanto a los personajes, Mia y Sebastian resultan únicos, cada uno a su manera, pero si tuviera que elegir entre alguno de los dos, sin duda me quedaría con Seb, por esa pasión tan arrolladora que demuestra por su sueño, más de la que Mia siente por el suyo propio. Seb es un soñador que vive en un tiempo pasado, en el que su preciado jazz no agonizaba ni estaba a punto de ser relegado al olvido como en la actualidad. En el que no tendría que vender su alma al diablo por unos cuantos dólares. Es ese punto soñador el que me ha conquistado y el que más me ha hecho sentirme identificada con él, ya que, como Seb, tengo la cabeza más llena de pájaros que de otra cosa. Es un personaje de diez, y a pesar de lo borde y egoísta que puede resultar a veces, lo compensa con un lado tierno que es puro amor. 

Lo que me lleva al siguiente punto: los actores. Como ya he dicho, Ryan Gosling no era de mis actores favoritos. Y no, aunque me acribilléis, no me gusta El Diario de Noah, y aparte de Crazy, Stupid, Love, pocas películas de este chico han conseguido convencerme. Ahora bien, con La La Land me ha ganado de por vida: hace un papelón impresionante y se nota lo mucho que vive el personaje. Y sí, las escenas en las que toca el piano son 100% suyas: no utilizó ningún doble, y de hecho, para preparar el papel estuvo tres meses aprendiendo a tocar el piano, que terminó dominando magistralmente, como muy bien se demuestra en la película. Emma Stone también lo borda en su papel, una joven que lo único que quiere es encontrar su hueco en Hollywood y que, para ello, tendrá que dejar demasiadas cosas por el camino. La química entre Gosling y Stone es evidente (ya han trabajado juntos en otras películas, como Gangster Squad o Crazy, Stupid, Love), lo que ayuda a que las escenas tengan cierto toque de realismo. Respecto a los secundarios, no existen: todo el peso de la película reposa sobre los hombros de los dos protagonistas, habiendo alguna aparición esporádica que ni siquiera llega a papel secundario. 

"Mi tía vivía en París. A menudo aparecía en casa y nos contaba historias sobre su vida en el extranjero. Recuerdo que nos contó que un día se tiró al río, descalza. Saltó sin mirar. Y cayó al Sena. El agua estaba helada y pasó un mes resfriada. Pero dijo que lo haría otra vez. Brindo por los que sueñan, por tontos que parezcan. Brindo por los corazones que sufren y por los líos que creamos."

La historia es preciosa, y no tiene nada que ver con lo que suele ofrecernos Hollywood en los últimos tiempos. Mezcla comedia con romance y un pelín de drama, todo ello contado de una forma muy peculiar. Y habla de fracaso: del sentimental, del profesional, del fracaso en general. Creo que es imposible no sentirse identificado con los protagonistas, porque todos nos hemos visto alguna vez frente al fracaso... y todo lo que ello acarrea. También habla de las pequeñas decisiones, esos detalles diminutos que en el momento no parecen nada pero que a la larga pueden dar un vuelco brutal a tu vida. De todo lo que pudo ser, y finalmente no fue. Pero lo mejor, lo más emotivo, lo que realmente convierte esta película en un puntazo, es el final... como en Casablanca.  

Os recomiendo que la veáis. A mí me ha entusiasmado y ha pasado a convertirse en una de mis películas favoritas.

Resumiendo, La La Land: La Ciudad de las Estrellas es una película para todos aquellos amantes del cine clásico, en la que te encontrarás con unos personajes apasionados, que luchan por sus sueños e ilusiones hasta el final y que te conquistarán desde el primer minuto. Con una banda sonora espectacular, una fotografía maravillosa y un argumento que te mantendrá enganchado, no podrás olvidarte nunca de Mia, Sebastian y su City of Stars. 



♚♚♚♚♚/5

···Inolvidable···

¿Y vosotros la habéis visto?
¿Coincidís con mis valoraciones?
¡Un abrazote, cazadores!

miércoles, 17 de mayo de 2017

{Reseña} Nunca digas siempre, de Jennifer L, Armentrout.

544 páginas
Puck Editorial
Autoconclusivo
Juvenil/Romántica contemporánea
♚♚♚♚




Sinopsis

Ella aprendió que el silencio era su mejor arma. Él juró que siempre la protegería. Ambos comparten un terrible pasado, que los llevó a forjar un vínculo indestructible. O eso creían ellos. Porque sus caminos se separaron abruptamente hace cuatro años. Mallory y Rider llevan todo ese tiempo tratando de superar las terribles experiencias vividas en un hogar de acogida. Intentando construir un futuro. Tratando de olvidar. Pero ahora, justo cuando creían estar dejando el pasado atrás, Mallory y Rider acaban de reencontrarse en el instituto y descubren que el intenso vínculo de infancia sigue ahí… al igual que la heridas. Enfrentados a la fuerza de sus sentimientos, Mallory y Rider deben decidir si seguir aferrados a las mismas armas que les ayudaron en el pasado o arriesgarse a construir algo nuevo en un futuro incierto. Un relato luminoso sobre una joven valiente que lucha por expresar su verdad desde un refugio de silencio . Quédate a escuchar la voz de Mallory. No te arrepentirás.










¡Hola, cazadores!

Hoy os traigo la reseña de un libro realmente emotivo y bonito. Hacía mucho tiempo que quería leer algo de Jennifer Armentrout, ya que solo leo críticas buenas de sus libros, y como este es autoconclusivo (no estoy como para meterme en más sagas de momento), decidí animarme con él, Y aunque es cierto que el libro no me ha enamorado, sí que me ha gustado mucho, lo suficiente como para animarme a seguir conociendo a esta autora.

Nunca digas siempre, de Jennifer L. Armentrout, se centra en la historia de Mallory Dodge, una joven que lleva media vida en casas de acogida donde no ha tenido el mejor de los tratos. Cuatro años después de ser adoptada por una buena pareja que le da el amor y la comprensión que Mallory ha echado de menos durante toda su vida, la chica decide empezar a ir al instituto para tratar de superar el terror que le da relacionarse con los demás y así dejar atrás los demonios del pasado. Lo que no se espera de ninguna manera es que el pasado esté esperándola entre los pasillos del instituto: Rider Stark, su guardián, su caballero andante, fue el chico con el que Mallory se crió en aquel hogar roto y violento, y que, ahora, cuatro años después, intenta olvidar por todos los medios. Era aquel que la protegía, el que la mimaba y la única persona que ella tenía en el mundo. Cuando Rider desapareció de su vida, Mallory pensó que jamás volvería a verle. Por eso, volver a mirarle a los ojos tras tantos años le parece poco menos que un milagro. Un milagro que acabará por dar un vuelco a su vida...

Quiero recalcar que el libro me ha gustado mucho: es bonito, emocionante y está muy bien escrito, pero no me ha terminado de encantar, quizás por las expectativas tan altas que llevaba. Había leído críticas tan buenas que no pude evitar imaginarme que este libro sería algo así como mi lectura del año, y nada más lejos de la realidad. Y es que a lo largo de la novela he visto diferentes cosas que no me han terminado de... convencer, por así decirlo. 

Llevaba mucho tiempo sin leer una libro de literatura romántica juvenil, y eso se debe a que soy un poco rara con este género. No me malinterpretéis, me considero una romántica empedernida, pero me gusta que la historia romántica que lea no destaque por ser la típica historia de amor: que los personajes tengan "algo" distintivo, que haya una subtrama emocionante... en fin, que sea diferente. Y en esta historia me ha parecido que la historia de amor tenía algunas cosas (no todas) muy típicas que podría haber leído en cualquier otro libro del género romántico, terminando por cansarme un poco. Y si bien el personaje de Mallory me ha gustado mucho, el de Rider no me ha terminado de convencer. No es que me parezca un mal personaje, pero en mi opinión tenía un carácter un pelín típico. Entiendo que la autora lo haya hecho con esa personalidad para que el final fuera el que ha sido, pero aun así, reconozco que he echado de menos que tuviera algo más de... garra (tampoco sé muy bien cómo explicarme sin spoilear nada, la verdad, xD)

Una cosa que se me ha hecho muy pesada (en serio, muy, muy pesada) es que en cada capítulo se dedicara al menos un párrafo entero para destacar los encantos de Rider: Mallory se centra cada cinco minutos en darnos una descripción detallada de lo buenísimo que está Rider... y eh, a una servidora le gustan tanto como a la que más los protagonistas macizos, pero con dos o tres descripciones sobre lo guapísimos que son me bastan, no necesito que eso salga a relucir cada dos por tres porque eso se me termina por hacer pesado. 

Otra cosa que también se me hizo algo agotadora es que la autora describe demasiado, para mi gusto. Cada pequeño detalle, cada gesto de los personajes... hasta la cosa más ínfima e insignificante se describe, y ha habido ocasiones en las que me atropellaba con la lectura y que incluso me sentía tentada a saltarme párrafos enteros. En mi opinión, a la forma de escribir de la autora le falta algo de ligereza, pero aun así me gusta, porque me ha parecido que sabe destacar muy bien la profundidad de los sentimientos de Mallory, mostrándonos su personalidad de una forma muy emotiva. Y es que este libro si destaca por algo es por la emoción que desprende en cada una de sus páginas. 

No os voy a mentir: la primera mitad del libro no me estaba enganchando nada debido a todo los aspectos negativos que os acabo de contar, pero a partir de esa segunda mitad... Pfff, no podía parar de leer. Cada final del capítulo era un golpe, un varapalo a cada cual peor, haciendo de esta historia algo adictivo y muy emocionante. 

La historia de Mallory es muy dura, y rompe el corazón. Como la de Rider. Ambos tienen un pasado juntos que resulta muy triste y que, sin embargo, será lo que les una en esta nueva etapa de su vida. 


"En mi opinión hay dos tipos de para siempre. Uno bueno. Y otro malo. El bueno era una mentira, una ilusión; eso ya lo había aprendido siendo muy niña. Ese tipo de "para siempre" acababa en llamas, porque, por más que intentaras aferrarte a él con todas tus fuerzas, se te escurría entre los dedos. El malo acechaba siempre, como una sombra o un fantasma. Daba igual lo que pasase: siempre estaba ahí, de fondo."


Como personajes, Mallory me ha gustado muchísimo. La evolución que ha tenido a lo largo de la novela me ha parecido alucinante, y he vivido la historia de su pasado casi con un nudo en la garganta. El tema del maltrato infantil me ha parecido muy logrado: creo que es algo que no se suele tratar dentro de la literatura, y que, como tantas otras cosas, se merece que se ponga el foco sobre él. Sin embargo, y volviendo al tema, Mallory me ha parecido una protagonista estupenda. Y Rider.... en fin, aunque le falte algo de garra, sí que es verdad que me ha conmovido en esos momentos en que intenta proteger a Mallory de cualquier cosa que se le ponga por delante.

Como secundarios, tenemos a Carl y Rosa Rivas, los padres adoptivos de Mallory, que son algo sobreprotectores con ella pero buena gente; a Paige, la chica mala del instituto (que sinceramente, no me ha parecido tan mala como me la intentaban pintar. De hecho, es un personaje que me hubiera gustado que estuviera más desarrollado); a Hector y Jayden, los amigos de Rider y los nietos de la mujer que en esos momentos tiene a Rider en acogida, la señora Luna (ambos hermanos resultan muy carismáticos y me han caído en gracia, sobre todo Jayden) y a Ainsley, la mejor amiga de Mallory, que, sin duda, es mi personaje favorito dentro de este libro. Me ha encantado su personalidad, tan fuerte y positiva, y la forma en que siempre está ahí para apoyar a Mallory. Los diálogos entre las dos me parecían súper conseguidos: eran los típicos que cualquiera podría tener con su mejor amiga, y ese realismo en la relación de amistad me ha gustado mucho. 

El final es muy bonito y deja una lección de vida preciosa, que sinceramente me ha hecho reflexionar. La verdad es que no deja de sorprenderme que un libro juvenil tenga esa clase de profundidad y nos deje una moraleja como la que encontramos al final, pero me ha parecido muy emocionante y, sin duda, es lo mejor de todo el libro. 

En resumidas cuentas, Nunca digas siempre me ha parecido una novela preciosa, cargada con toda la emoción del primer amor, y que sin embargo, está dotada con una profundidad y unos detalles que conseguirán estremecerte. Jamás conseguirás olvidarte de Mallory.


♚♚♚♚/5

···Muy recomendable···

¿Y vosotros habéis leído este libro?
¿Estáis de acuerdo conmigo en mis valoraciones?
¡Contadme, bonitos!

jueves, 4 de mayo de 2017

{Reseña} Mutados #1: El Despertar de Tessa, de Leara Martell.

81 páginas (eBook)
Autopublicado AMAZON
Saga Mutados
Fantasía  / Juvenil/Romántica
♚♚♚♚




Sinopsis

¿Qué pasaría si el mundo se empeñara en convertirte en la heroína que tú te niegas a ser? Tessa Moore sabe perfectamente el significado de la expresión «joderse la vida». Es lo que lleva años haciéndose a sí misma. Fiesta, alcohol, malas compañías… muchas voces que acallar y aún más sentimientos que enterrar. Pero una noche, un encuentro fortuito en una discoteca con dos desconocidos convertirá su «tranquila» vida en una película mala de superhéroes adolescentes de los años ochenta. Chicas que pueden crear fuego con las manos o cambiar la densidad de su piel, un guapísimo e insufrible compañero que puede olerla incluso sin verla y un montón de tipos empeñados en matarla… ¿de qué maldito circo se han escapado todos? Y por si todo eso fuera poco, el sexy coreano que la visita en sueños cada noche no parece ser fruto de su calenturienta imaginación sino que Jeung es real. Demasiado real. ¿Y si todo esto no fuera más que su mente intentándole jugar una mala pasada?








¡Hola, cazadores!

Hoy es una de esas noches. Una de esas en las que soy incapaz de dormir, en las que lo único que me apetece es plantarme frente al ordenador con un tazón (sí, tazón, no taza) de café en la mano y escribir hasta el amanecer. Tengo ese capricho, qué le voy a hacer. Y sí, sé que mañana estaré en modo zombi y que las clases me costarán la vida, pero de vez en cuando pasar una noche de estas tampoco está de más. Aparte, acabo de terminar un libro que me ha sorprendido mucho y para bien, por lo que no he podido evitar ponerme a hacer esta reseña en cuanto lo he acabado. 

No es un libro conocido, o al menos a mí no me sonaba de nada. Pero un buen día, cotilleando por Amazon, plataforma en la que últimamente me muevo mucho, me topé con esta historia de improviso. La sinopsis me atrajo de inmediato, al igual que la portada, y eso que las portadas donde se representan los rostros de los personajes no suelen gustarme, pero esta tenía "algo", y como he podido comprobar, recoge mucho del carácter de Tessa. Así que, al ver que estaba gratis, me la descargué en un tris; por eso, desde aquí le mando mi agradecimiento a la autora por tener la amabilidad de poner su libro gratuito, aunque por lo que he fuchicado ya os adelanto que normalmente está al irrisorio precio de 0,99 euros (eBook). Y para lo cortita que es la historia y lo bien escrita que está, me parece un precio más que razonable. 

Mutados: El Despertar de Tessa, de Leara Martell, se centra en la vida de Teresa Moore, Tessa, una adolescente de los barrios bajos de Manchester. Es una joven que no ha tenido una vida fácil, tanto por algunas tragedias personales como por ciertas "anomalías" que sufre su cabeza. Anomalías entre las que se encuentran los sueños dominados por el atractivo y enigmático Jeung, que la visita cada noche al cerrar los ojos. A pesar de que ella sabe que es imposible que sea real, este ocurrente coreano terminará convirtiéndose en la persona más cercana y querida para Tessa. Sin embargo, la llegada al instituto de Rubens, un chico que parece estar demasiado al corriente de ciertas características suyas, dará a la vida de la joven un cambio radical... Y no voy a decir mucho más sobre el argumento, ya que temo irme de la lengua y estropearos varias sorpresas la mar de curiosas. 

A ver, va a ser una reseña difícil, porque este es uno de esos libros que tiene cosas muy buenas, pero también muy malas. Empezaré primero por lo negativo, para terminar detallando los muchos rasgos positivos que tiene esta novela, y acabar así con un buen sabor de boca. 

Lo primero de todo, decir que me ha gustado mucho. Me ha sorprendido desde la primera página, si bien eso no quita para que haya visto cierta precipitación en la novela casi desde el principio. Me parecía que todo ocurría demasiado rápido, y a pesar de lo mucho que me gustaba cómo estaba descrito todo, me he quedado con la impresión de que a la historia le faltaba algo de profundidad y de desarrollo. No sé muy bien cómo definíroslo, pero me parecía que la autora quería llegar demasiado pronto al "meollo" de todo el asunto, lo que otorgaba cierta urgencia y prisa a la narración, y precipitaba los sucesos de una forma que me agobiaba un poco.

Y después,  tras todas esas prisas por llegar al "meollo", el libro se acaba. Bruscamente. Tan de repente que me he quedado mirando mi reader y los agradecimientos de la autora sin poder creérmelo, con un "¿ya? ¿Se ha acabado?" en mis labios. Ese final tan brusco me ha roto todos los esquemas, y sinceramente, no me ha parecido un buen final; no porque sea triste, o traumático, o decepcionante, sino porque me parecía que el libro no había hecho más que comenzar, y de repente, ¡pum!, se termina. Sí, es cierto, forma parte de una saga —¿Bilogía? ¿Trilogía? La verdad es que no lo tengo muy claro—, pero me he quedado con la impresión de que este primer libro no ha sido más que una presentación de Tessa y de unos pocos secundarios más, y que el argumento vendrá después, en los siguientes libros. Se deja vislumbrar un poco de lo que será la trama, permitiéndonos echar un vistazo a todo lo que la saga puede dar de sí, pero sin meterse directamente en materia. La verdad es que me hubiera gustado que la autora hubiera desarrollado todo un poco más: la vida de Tessa con su hermana Christine, la relación con sus amigos en el instituto, la Organización... En fin, que hubiera habido algo más de chicha. 

Sé lo que estáis pensando... ¿De dónde viene entonces mi 4/5? Ya os lo he dicho: el libro tiene cosas malas, pero confieso que sus detalles positivos me han encandilado por completo, y es que me ha entusiasmado la forma que tiene la autora de describir, tan natural, tan detallada. La historia está contada desde el punto de vista de Tessa y en primera persona, y sinceramente, me he quedado perpleja ante la habilidad de Leara Martell para dar vida a los pensamientos de su personaje. Tiene una naturalidad, un realismo y un humor que he visto en pocos libros, y que, a la larga, es lo que me ha enganchado por completo a esta historia. Básicamente, me he leído toda la novela con una sonrisa pintada en los labios, y es que me partía con el carácter de Tessa, con sus comparaciones, con sus borderías y esa manera de ser tan conseguida. Desde aquí, mis felicitaciones a la autora, porque para mí ha creado a un personaje que, ya en este primer libro, apunta maneras. Un pequeño ejemplo:

"—Espero que no estés a punto de decirme que en cada generación nace una cazadora y que ahora me ha tocado a mí, porque puede que sea rubia, guapito, pero no soy gilipollas."

Y por cosas como esta es por lo que no puedo dejar de aplaudir a este personaje. He enlazado sonrisa con sonrisa sin poder evitarlo. 

Por lo demás, como secundarios tenemos a Jeung, el misterioso chico de los sueños de Tessa; Rubens, el aún más enigmático compañero de instituto que parece saber demasiado; y a Nevert, Sammy y Mike, aunque estos tres últimos, de momento, no han tenido demasiado peso. También debo mencionar a Elías, y es que, aunque solo haya salido muy brevemente, por su descripción y su cometido no he podido evitar imaginármelo como a L, de Death Note, y me ha llamado la atención de inmediato. Espero saber más de él en los próximos libros. 

No puedo dejar de reseñar lo mucho que me ha ENCANTADO (y lo digo con letras mayúsculas y en negrita, ojo) que Tessa parezca una friki redomada. Y es que ha habido una parte en la que se muestra la habitación de Tessa, y está tan llena de frikadas que me chiflan que he muerto de amor inmediatamente. Me gusta mucho que los autores hagan personajes frikis: me parece una forma muy inteligente y sencilla de que los lectores (lectores súper frikis de la vida como yo) podamos sentirnos identificados con ellos, y eso a la larga mejora mucho la valoración del libro. Ya digo que a mí es un detalle que me ha encantado, lo que unido a la bordería y naturalidad de Tessa, me ha hecho conectar con esta protagonista tan singular, que promete muchísimo para próximas entregas. 

Respecto al argumento, la autora solo nos deja entreverlo, como ya he remarcado, pero tiene pinta de dar mucho juego, y ya en este primer libro introductorio me ha llamado la atención. A ver, sí, es un poco típico, no os voy a engañar, pero la forma de escribir de Leara es tan adictiva, tan envolvente, que os aseguro que no echaréis de menos los alardes de originalidad. Entre lo adictivo de la historia y sus apenas 81 páginas de extensión, se lee en un santiamén: no me ha durado ni una hora en total, y como lectura ligera, no viene nada mal. Estoy deseando que Leara Martell nos sorprenda con la segunda parte, que espero leer muy pronto. 

Resumiendo, Mutados: El Despertar de Tessa, es un primer libro introductorio de lo que puede llegar a ser una gran saga. De la mano de una protagonista singular, atormentada por su pasado, descubriremos una Organización azotada por el mal, que intenta sobrevivir a un mundo sombrío y que, quizás, necesite a Tessa para conseguirlo. 

♚♚♚♚/5

···Muy recomendable···

¿Y vosotros sabíais de la existencia de este libro?
¿Lo habéis leído?
Una vez más, ¡mil gracias por pasaros! 
¡Un abrazote grande!